El inventor y pintor estadounidense Samuel Finley Breese Morse (Boston, 1791 - Nueva York, 1872) ideó e instaló, junto a su socio Alfred Vail, un novedoso sistema de telegrafía en Estados Unidos a mediados del siglo XIX: el telégrafo Morse, que permitía transmitir mensajes mediante pulsos eléctricos.
La información se podía codificar con el código Morse, también inventado por él, donde las letras y números se representaban mediante puntos y rayas, que se transformaban en dos señales de duración distinta a la hora de enviar, de forma intermitente, el mensaje.
El 20 de junio de 1840 Morse patenta su “mejora en el modo de comunicar información mediante señales con la aplicación del electromagnetismo”, donde explica los detalles de todo el sistema.
Años más tarde, en 1844, transmitió desde Washington hasta Baltimore un mensaje que se haría famoso: "Lo que Dios ha creado" ("What hath God wrought", una cita bíblica). Desde entonces este sistema de telecomunicación no dejó de crecer.
En sus comienzos, el alfabeto Morse se empleó en las líneas telegráficas a través de los tendidos de cable que se fueron instalando. Más tarde, se utilizó también en las transmisiones por radio, sobre todo en el mar y en el aire, hasta que surgieron las emisoras y los receptores de radiodifusión mediante voz.