Las últimas teorías descartaron un impacto terrestre, pero concluyeron que existía un 4 % de probabilidades de chocar con la Luna. Ahora, este riesgo queda completamente eliminado, según nuevas observaciones realizadas con el telescopio espacial James Web.
Existen estructuras de materia oscura en el espacio que facilitan la formación y evolución de las galaxias. El Instituto de Astrofísica de Canarias ha liderado un proyecto para registrar de forma precisa los anillos de esta sustancia cósmica en cada etapa del universo.