Hasta ahora, la existencia de cuevas volcánicas en Venus eran solo hipótesis. Gracias a datos de radar, un nuevo estudio ha demostrado la presencia de un tubo de lava vacío bajo la superficie del planeta.
El lanzamiento estaba previsto inicialmente para el próximo fin de semana, pero los resultados del ensayo técnico han llevado a la agencia espacial estadounidense a retrasar la misión y situar marzo como la primera ventana posible para el despegue.