Estos animales segmentan el habla en palabras de una manera que hasta ahora solo se había observado en humanos, según revela un nuevo estudio realizado en Hungría. Esto sugiere que el procesamiento eficiente del habla no es necesariamente una consecuencia de las capacidades lingüísticas únicas de los seres humanos.
Un estudio de la Estación Biológica de Doñana del CSIC revela que estos sistemas artificiales han incorporado con el tiempo especies con funciones ecológicas muy diferentes, reforzando su papel en la conservación de la biodiversidad.