Un estudio con radiación de sincrotrón descubre dientes ocultos en la roca que demuestran que el espécimen de 300 millones de años fue identificado erróneamente debido a su estado de descomposición antes de fosilizar. Era, en realidad, un pariente del nautilo.
Un nuevo modelo revela que la apertura de los pasos oceánicos no fue suficiente para activar la Corriente Circumpolar Antártica. Su origen fue mucho más asimétrico y dependiente de los vientos de lo que se creía.