Las picaduras de mosquitos son una molestia tan grande cada verano que parecería que somos lo único que comen. Sin embargo, estos insectos no se alimentan solo de nuestra sangre: también les gusta la de otros animales. Este es un punto clave que explica que los mosquitos sean responsables de millones de infecciones y cientos de miles de muertes de personas cada año.
Un estudio basado en más de 5 000 horas de observación en el noreste de Brasil sugiere que la depredación de pequeños animales actuó como un amortiguador nutricional clave, un patrón conductual que podría arrojar luz sobre los orígenes del carnivorismo en los homínidos primitivos.