Un estudio publicado en Nature revela que estas partículas, al entrar en contacto con el agua, generan moléculas reactivas que podrían dañar los tejidos y contribuir a explicar sus posibles efectos sobre la salud humana y el medioambiente.
El análisis de un fósil hallado en China apunta a que algunos de los primeros representantes de este grupo llevaban una vida terrestre, lo que sugiere que el vuelo no era una característica universal en sus primeras etapas evolutivas.