Las pinos autóctonos del hemisferio norte que se han plantado en países del sur combinan un crecimiento más rápido con una mayor tolerancia a la sequía. Los investigadores apuntan a la ausencia o menor abundancia de sus enemigos naturales como una posible explicación.
Este tipo de artrópodos se encuentran a gran profundidad y aunque se parezcan a los arácnidos terrestres su fisionomía es bastante peculiar, ya que pueden tener hasta 12 patas y un probóscide con los que succionar los fluidos de sus presas.