Un estudio con ratones demuestra que los botes grandes prolongan las señales de dopamina en el cerebro, reducen las diferencias individuales y aceleran drásticamente la asimilación de tareas complejas.
Los resultados de un nuevo trabajo sugieren que las vacas forman representaciones mentales de personas con las que suelen tener contacto, incluso pueden asociarles su voz. Esto muestra que estos animales tienen habilidades cognitivas y sociales más sofisticadas de lo que se pensaba.