Un informe de la Fundación Global Nature revela que más de un tercio de estos ecosistemas ha sufrido transformaciones significativas, mientras que una pequeña fracción ha desaparecido por completo.
Las condiciones físicas de los osos polares que habitan esta isla noruega han mejorado y mantienen sus poblaciones estables a pesar de la pérdida de hielo marino en el Ártico como consecuencia del calentamiento global.