Un estudio llevado a cabo por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis amplía la diversidad de vertebrados fósiles del Cretácico Inferior, situados en la Formación El Castellar, en el sureste de la provincia de Teruel.
Cada año por estas fechas, los días más largos y el aire más templado anuncian el renacer de la naturaleza con un estallido de colores, desde el verde de los brotes tiernos al arco iris de las flores. Todo ello es fruto de un complejo programa genético vegetal que responde a la luz y el calor, y cuyo funcionamiento impecable se ve amenazado por el impacto del cambio climático.