Algunas poblaciones humanas usaban restos de animales para crear utensilios duraderos, como martillos blandos y yunques, durante el Paleolítico Medio en Europa Occidental. Un nuevo estudio sugiere que dichos elementos pudieron formar parte del conjunto de herramientas y participar en el desarrollo tecnológico de estos seres primitivos.
Un equipo de investigación ha identificado más de 600 000 proteínas microbianas con capacidad para degradar plásticos naturales y sintéticos, mostrando una capacidad mucho mayor de lo que se conocía.