Un mapa exhaustivo del retroceso de los glaciares revela que, aunque el 77 % de la costa antártica permanece estable, las zonas vulnerables pierden hielo a un ritmo alarmante debido a la intrusión de agua oceánica templada.
En paleontología, se utilizan insectos atrapados en ámbar para comprender ecosistemas que desaparecieron hace millones de años. Un nuevo estudio examina seis de estas piezas para saber con qué especies interactuaban las hormigas hace millones de años.