Observar el sol durante el eclipse no es más peligroso per se que hacerlo en un día normal. Pero hay una diferencia clave: en un día soleado, contemplar directamente al astro rey nos molesta y apartamos la mirada, mientras que durante el eclipse la intensidad luminosa es mucho menor, por lo que nuestro cerebro ordena a nuestra pupila dilatarse para ver mejor.
La AEMET ha alertado de un progresivo aumento del riesgo de incendios forestales en los próximos días y ha pedido extremar las precauciones de cara al 12 de agosto, fecha en la que tendrá lugar el eclipse solar.