Hace unos 150 millones de años, cuando el Atlántico apenas comenzaba a abrirse, uno de los saurópodos más reconocibles del registro fósil habitaba los territorios que hoy forman parte de Teruel. Así lo demuestra el estudio de varios huesos de su cola recuperados en el yacimiento de La Tejería, que amplían el conocimiento sobre la distribución y evolución de estos gigantes jurásicos.
El exceso de precipitaciones explica hasta 2/3 partes de la variabilidad en las cosechas de África occidental, Ecuador e Indonesia, lo que abre la puerta a predicciones tempranas para los agricultores.