Un hallazgo en una cueva de Siberia sugiere que esta especie humana no solo identificaba el origen del dolor dental, sino que también aplicaba técnicas complejas para aliviarlo. El estudio de un molar con signos de intervención intencionada apunta a que estas poblaciones prehistóricas contaban con habilidades manuales y conocimientos anatómicos más avanzados de lo que se creía.
El análisis de isótopos de helio en fuentes termales revela que la falla de Kafue ha logrado perforar la corteza terrestre hasta alcanzar el manto, lo que indica el posible nacimiento de un nuevo borde de placa.