El estudio internacional, coliderado por dos centros mixtos del CSIC y la Universidad de Harvard, explica cómo se estableció el "arriba y abajo" de las extremidades en los vertebrados hace más de 400 millones de años.
Un estudio de simulación demuestra que microsatélites equipados con sensores avanzados de neutrones podrían verificar el Tratado sobre el Espacio Exterior a kilómetros de distancia, y detectar el uranio de cabezas nucleares ocultas.