Una nueva investigación estima que los nacidos en 2025 estarán más expuestos a condiciones de calor, sequedad y viento que favorecen la propagación de estos fuegos. Si se mantienen las políticas actuales, la exposición será especialmente elevada en el Mediterráneo, donde podría ser hasta 2,5 veces mayor que para quienes nacieron en 1950.
El despliegue de colores que precede a la caída de la hoja convoca cada año a más visitantes a los lugares donde puede contemplarse en todo su esplendor. Este espectáculo natural esconde una biología compleja y precisa que explica también la causa de que existan especies de hoja perenne, y que se ve amenazada por el impacto del cambio climático.