El mayor felino de América cuenta ahora con un mapa genético a escala cromosómica que permitirá estudiar con mayor precisión sus poblaciones, afectadas por la pérdida de hábitat y la actividad humana.
Actualmente, se sabe muy poco sobre el comportamiento y biología de los plesiosaurios, pero un nuevo estudio añade que podrían haber utilizado sus cuellos largos para devorar el marisco de las profundidades oceánicas, un alimento del que desechaban sus partes más duras en las desembocaduras de los ríos.