Los fuegos forestales arrasaron unas 680 000 hectáreas en la Unión Europea hasta septiembre, casi el doble de la media de las últimas dos décadas, en un año marcado por condiciones extremas agravadas por el cambio climático.
Un estudio alerta que solo el 21,4% de la flora de la Antártida está protegida, un tipo de vegetación única porque está adaptada a un clima de frío extremo. El equipo investigador ha identificado 92 localizaciones que es prioritario proteger.