Hasta ahora, las primeras evidencias que se tenían de sustancias psicoactivas databan del Neolítico o la Edad del Bronce. Pero un análisis de huesos encontrados en Indonesia revela que grupos de recolectores tomaban nuez de areca hace 25 000 años.
El descubrimiento de restos óseos y artefactos en la cueva de Bianfu arroja nueva luz sobre el aspecto, la evolución y el comportamiento de este enigmático grupo humano. Los hallazgos confirman su presencia en el sur de Asia y su capacidad para adaptarse a entornos boscosos mediante una tecnología pragmática.