En la frontera entre la química, la biología y la ingeniería, este investigador holandés intenta responder a una de las preguntas más antiguas de la ciencia: qué es lo mínimo necesario para considerar algo vivo, y si es posible construirlo desde cero.
Un análisis de restos de la especie Sahelanthropus tchadensis, descubierta en Chad en la década de los 2000, asegura que caminaba de forma bípeda hace más de 7 millones de años. Aun así, los expertos siguen debatiendo si realmente era cuadrúpedo.