El pasado año, los mares del planeta acumularon un calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, un fenómeno que intensifica tormentas, altera patrones climáticos y amenaza la vida marina.
Los embalses almacenan actualmente 31 744 hectómetros cúbicos de agua. Durante la última semana han aumentado en 190 (hm ³), es decir un 0,3 % de su capacidad total.