Un nuevo estudio valida el uso de muones positivos y negativos, partículas espaciales centradas en estudiar el cosmos, como sonda natural de la electricidad atmosférica. El campo magnético terrestre altera la proporción de muones según la dirección, un hallazgo que resuelve el enigma de por qué se detectaban más tormentas al este del campo de visión del telescopio empleado.
Una investigación en los Cayos de Florida muestra que reducir temporalmente la exposición a la radiación solar puede mitigar el blanqueamiento de los corales durante episodios de temperaturas marinas extremas e incluso favorecer la recuperación parcial de su color.