Un estudio del Imperial College y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres estima que las altas temperaturas estivales causaron 6 824 fallecimientos en el país, de los que el 77 % se atribuye al calentamiento global. Madrid y Barcelona figuran entre las ciudades europeas más afectadas.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza advierte de que el 96 % de estos ecosistemas se encuentra en riesgo crítico de colapso de aquí a 2075, debido principalmente al impacto del cambio climático.