Los datos obtenidos en arrecifes de Galápagos indican que la variabilidad del fenómeno ha aumentado un 36,5 % respecto al milenio preindustrial, con el incremento más acusado en las últimas cuatro décadas. Los resultados apuntan a que el calentamiento global está amplificando uno de los principales motores de los fenómenos climáticos extremos.
Una riada de agua, hielo, barro y rocas ha golpeado la frontera entre Nepal y Tíbet, donde ya hay más de 150 fallecidas y cientos de desaparecidos. Según los primeros análisis, la causa está en un colapso repentino de un glaciar, un fenómeno creciente debido al cambio climático.