La cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos aumentarán su capacidad de producción de alimentos, mientras que buena parte del interior y del centro-este peninsular la perderán, según un nuevo índice desarrollado por el CSIC. Sus proyecciones indican que casi la mitad de la población mundial podría vivir a mediados de siglo en zonas con un potencial productivo en declive.
Inspirados en las calcomanías temporales, estos dispositivos pueden transferirse a superficies curvas o irregulares sin perder sus propiedades eléctricas. El avance, publicado en ACS Nano, abre nuevas posibilidades para fabricar sensores portátiles y sistemas de monitorización biomédica de forma más sencilla y económica.