Un equipo del Centro de Regulación Genómica ha realizado la revisión más completa hasta la fecha sobre inteligencia artificial aplicada al diseño de proteínas. El trabajo subraya la urgencia de entender cómo funcionan estos modelos, que aún presentan importantes limitaciones en transparencia e interpretabilidad.
El dispositivo biocompatible se coloca sobre la superficie del cerebro y libera de forma controlada una molécula que ayuda a atraer y mantener células madre en la zona lesionada. De este modo, favorece la activación de procesos propios de protección y recuperación del tejido cerebral dañado.