Un modelo de inteligencia artificial generativa creó cientos de genomas de bacteriófagos contra Escherichia coli. Tras sintetizar cerca de 300 en el laboratorio, investigadores de la Universidad de Stanford identificaron 16 con una elevada capacidad para eliminar esta bacteria.
La mayoría de la gente apenas distingue si un relato lo ha escrito una inteligencia artificial o una persona. Los investigadores atribuyen las mejores valoraciones de los textos generados por IA a que resultan más fáciles de entender, un efecto que aumenta cuando los lectores creen que proceden de un autor humano.