Tres de los mayores expertos españoles en inteligencia artificial advierten de que el discurso apocalíptico sobre la superinteligencia y el “riesgo de extinción” sirve como cortina de humo para ocultar problemas reales e inmediatos de la tecnología. Los académicos reclaman calificar los recientes hackeos cometidos por modelos de lenguaje de “cibercrímenes” y exigen responsabilidades legales directas a las empresas desarrolladoras.
Un dispositivo neuronal ‘convierte’ la actividad comunicativa, ya sea por medio del lenguaje hablado o gestual, en una expresión digital.