Una tibia de Iguanodon bernissartensis, hallada en Castellón, conserva los efectos de una grave afección que padeció el animal durante su vida. Una nueva investigación revela que el dinosaurio sobrevivió el tiempo suficiente para que su organismo formara nuevo tejido óseo.
El IPBLN-CSIC identifica marcadores genéticos para esta enfermedad que provoca inflamación de los vasos sanguíneos, la más frecuente a partir de los 50 años.
Hace cinco años, 1 000 voluntarios en toda Suiza enterraron más de 2 000 prendas de ropa interior de algodón. Este proyecto de ciencia ciudadana poco convencional tuvo el propósito de obtener una mejor comprensión de la actividad de los organismos del suelo.
En 2007, la boca de dragón de las Galápagos contaba con solo seis ejemplares en todo el mundo. Gracias a un proyecto de conservación basado en la ciencia, la especie vuelve a crecer en las islas.
La E-cadherina, una proteína esencial para mantener unidos muchos tejidos, también permite a las células epiteliales eliminar las que mueren a su alrededor. El hallazgo, observado en embriones de pez cebra y ratón, podría aportar nuevas claves para comprender la inflamación crónica.
El aislamiento puede potenciar el consumo de esta sustancia en hombres y reducirla en mujeres. Un nuevo estudio ha monitorizado el cerebro de roedores mientras decidían si beber alcohol o no, con el objetivo de ofrecer una explicación biológica de por qué la soledad podría influir en el riesgo de adicción.
Un solo gramo de las nanoflores de óxido de hierro diseñadas por el ICMM-CSIC logra atrapar hasta 10 gramos de nanoplásticos PET, uno de los materiales más utilizados en botellas y envases.
Escuchar música heavy metal en festivales, como el Wacken Open Air en Alemania, podría aumentar la tolerancia al dolor del público, según un nueva investigación. Los participantes no percibieron un menor malestar, pero fueron capaces de soportar sus efectos durante más tiempo.
Un equipo de investigación ha desarrollado un sistema basado en el procesamiento neuronal de la mosca de la fruta que permite clasificar aromas con pocos ejemplos y seguir incorporando nuevos patrones sin perder los aprendidos. La tecnología podría aplicarse en el futuro a la detección de contaminación, explosivos, alérgenos o sustancias en alimentos.
El análisis de la radiación de este objeto extremo ofrece una nueva vía para reconstruir la evolución del universo a lo largo de miles de millones de años. El estudio también aporta pistas sobre los mecanismos que aceleran partículas cerca de agujeros negros supermasivos.