Equipos científicos llaman a la ciudadanía a colaborar con ellos a través de la plataforma Observadores del Mar para ampliar el conocimiento sobre estos ecosistemas dominados por algas, clave para su conservación. La primavera, cuando los bosques marinos alcanzan su máximo desarrollo y son más visibles, es el momento más favorable para contribuir a su estudio.
El riesgo de que un tumor vuelva a aparecer en otros órganos se juega en una franja muy concreta del tejido original. Un factor genético clave marca si ciertas células avanzan, se mantienen inactivas durante años o acaban originando focos secundarios.
Investigadores españoles desarrollan una nueva estrategia para ‘programar’ la forma de tejidos biológicos in vitro. Este trabajo, publicado en la revista Science, demuestra que, por primera vez, es posible guiar sus fuerzas y silueta final al controlar la orientación de sus células, lo que permitiría nuevos avances en ingeniería de tejidos, robótica biohíbrida y el diseño de materiales inteligentes.
Un estudio publicado por la revista Science en el que participa la Universidad de Granada revela que especies como el atún o el tiburón blanco podrían sufrir sobrecalentamiento al aumentar la temperatura de los océanos.
Un equipo del CNIO ha descubierto que la pérdida de identidad celular en la mama da lugar a células híbridas, denominadas ‘infieles’, capaces de iniciar todos los tipos de cáncer de mama. Este hallazgo ayudará a distinguir qué alteraciones tempranas tienen capacidad de progresar y cuáles no.
Es la conclusión de un estudio coliderado por la Estación Biológica de Doñana tras analizar imágenes de Google Earth de más de 1 300 lagunas entre 2000 y 2022. El trabajo identifica los factores climáticos y la agricultura intensiva como las principales causas de la degradación de estos hábitats de gran valor ecológico.
Los resultados de una nueva investigación sugieren que las pequeñas variaciones en los genes que se expresan en el cerebro según el sexo podrían estar detrás de las disparidades de sufrir trastornos psiquiátricos y neurológicos entre hombres y mujeres, además de condicionantes sociales.
Poblaciones con distintos modos de subsistencia, como los cazadores‑recolectores y los agricultores, utilizan lenguajes diferentes para describir los aromas. Las más dependientes de la agricultura también acumulan más cambios en sus genes olfativos.
Algunas poblaciones humanas usaban restos de animales para crear utensilios duraderos, como martillos blandos y yunques, durante el Paleolítico Medio en Europa Occidental. Un nuevo estudio sugiere que dichos elementos pudieron formar parte del conjunto de herramientas y participar en el desarrollo tecnológico de estos seres primitivos.
Un equipo de investigación ha identificado más de 600 000 proteínas microbianas con capacidad para degradar plásticos naturales y sintéticos, mostrando una capacidad mucho mayor de lo que se conocía.