Una nueva investigación estadounidense revela una relación precisa entre la inhalación y la actividad neuronal con posibles efectos sobre cerebro, lo que podría abrir nuevas vías para comprender los trastornos en los que la respiración se ve alterada de forma peligrosa.
Un amplio estudio ha analizado hasta 1,1 millones de personas para explorar la relación entre el ADN y las diferencias individuales de comportamiento. Los autores subrayan que el entorno sigue desempeñando un papel fundamental en la formación de la personalidad.