La técnica permite observar directamente cómo las células tumorales reescriben sus instrucciones genéticas, un proceso clave para su crecimiento y supervivencia. El método ha permitido detectar patrones comunes de edición celular en múltiples tumores e identificar más de un centenar de posibles dianas terapéuticas.
Con la edad, el sueño cambia y cuesta más conciliar el sueño. Pero no es que se necesite dormir menos horas, la evidencia científica muestra que las personas mayores tienen una menor capacidad para generar un sueño profundo y continuo.