El humo y el estrés durante la gestación reducen el peso de los bebés al nacer y hacen aumentar los partos prematuros, según un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona. La disminución del peso al nacer equivale aproximadamente al impacto de una semana de consumo de tabaco durante el embarazo.
Mientras la gran fiesta del fútbol sirve de escaparate privilegiado para publicitar numerosos productos poco saludables, los expertos en salud pública advierten de que estos patrocinios normalizan su consumo y reclaman una regulación como la que hace décadas expulsó al tabaco del deporte.