El proceso de división celular, tan central para la vida, aún esconde sorpresas. Un equipo de la Universidad de Zúrich y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas ha descubierto un mecanismo fundamental con que las células protegen la información genética cuando se dividen. La clave está en la proteína estrella de la división celular, la cohesina.
Desarrollada una nueva manera de cultivar células cerebrales humanas en ratones modificados. Este nuevo método permitirá estudiar trastornos cerebrales como la esquizofrenia o la epilepsia con más detalle de lo que era posible hasta ahora.