Los fuegos arrasan ecosistemas y dañan la salud de quienes inhalan su humo. Estudios recientes en Estados Unidos y España muestran que la exposición prolongada o intensa aumenta la mortalidad, eleva los ingresos hospitalarios y genera riesgos específicos para colectivos especialmente expuestos, como los bomberos. Todo ello ocurre en un contexto de episodios cada vez más frecuentes e intensos por el cambio climático.
Un estudio indica que el abandono de medicamentos contra la obesidad, como como la semaglutida, produce un “efecto rebote” en quienes los consumen al recuperar su peso y valores de salud metabólica anteriores en menos de dos años.