Un análisis de ADN antiguo ha encontrado rastros de Yersinia pestis en comunidades prehistóricas de Siberia. El estudio sugiere que la enfermedad afectó a pequeños grupos humanos siglos antes de lo que se creía y apunta a que los niños fueron especialmente vulnerables.
Un estudio con datos de cerca de 700 000 personas en Cataluña apunta a una asociación entre enfermedades psiquiátricas severas y trastornos neurológicos y cardiovasculares. Los resultados respaldan la necesidad de reforzar la prevención y el seguimiento clínico de estos pacientes.