El estrés crónico de la vida cotidiana provoca cambios estructurales en el corazón, por lo que sus paredes se pueden engrosar, sus cavidades aminorar e impedir el llenado. En conjunto, estos factores aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular.
Un estudio demuestra que la inmunización materna transfiere anticuerpos duraderos que reducen drásticamente la mortalidad por sepsis causada por Klebsiella pneumoniae en crías de ratón, lo que abre la vía para proteger a recién nacidos en zonas de alto riesgo.