Un patrón inesperado en los cromosomas, fruto de la interacción entre telómeros y centrómeros, permite identificar tumores y seguir su evolución. Estas alteraciones no son solo errores, sino mecanismos que los propios cánceres utilizan para sostener su crecimiento sin límites.
Las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria concluyen que entre 2015 y 2025 ha habido 27 564 muertes atribuibles al calor. El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un plan nacional de prevención contra el calor extremo que estará activo hasta octubre.