Una revisión de estudios indica que las intervenciones ergonómicas no muestran un beneficio claro en las molestias ya existentes o las bajas por enfermedad. No obstante, expertos aclaran que el objetivo de estas adaptaciones es evitar que aparezcan.
Los modelos superaron a los métodos estadísticos tradicionales, aunque su capacidad predictiva varió según el tipo de cáncer. Los resultados fueron prometedores para pulmón, esófago e hígado.