Investigadores del Cima Universidad de Navarra revelan el papel esencial del factor de transcripción IRF2 en el desarrollo de este tipo de cáncer hematológico. Sus niveles de expresión permiten estratificar mejor a los pacientes, diferenciando aquellos con mejor o peor pronóstico.
Un equipo investigador liderado por el Hospital Clínic-IDIBAPS ha descubierto cómo el cerebro se prepara para comer al detectar señales sensoriales como la vista o el olfato de los alimentos. Cuando este proceso falla, se alteran la conducta alimentaria y el metabolismo, lo que puede favorecer la aparición de diabetes y obesidad.