Un porcentaje alto de tejido adiposo en la zona del vientre se asocia a un mayor riesgo de padecer enfermedades de corazón. Un estudio señala que este indicador resulta más fiable que el cálculo de la masa corporal y sugiere que la ubicación de la grasa en el cuerpo podría ser más relevante para predecir el riesgo cardiovascular.
Un nuevo libro basado en evidencias científicas propone ir más allá del autocuidado convencional y utilizar terapias de aceptación y compasión para reconfigurar la respuesta cerebral al estrés crónico.