Una revisión de más de 1 900 estudios revela cómo el clima, el uso del territorio y las desigualdades sociales condicionan la expansión del virus en Europa y el resto del mundo. Los resultados muestran que el aumento de las temperaturas, especialmente en primavera y verano, favorecen la proliferación de mosquitos Culex que transmiten la enfermedad.
Un análisis de 82 estudios internacionales con más de 28 000 pacientes concluye que la sustitución en determinados servicios mantiene niveles similares de seguridad y efectividad, y en algunas áreas clínicas incluso mejora los resultados.