La seguridad de los modelos de inteligencia artificial sanitaria no es igual para todos. Un estudio publicado en Nature identifica colectivos especialmente vulnerables cuando sus datos se utilizan para entrenar estos sistemas. Los autores piden medidas para proteger a los pacientes con mayor riesgo.
Las futuras redes inalámbricas no solo transmitirán datos: también podrán percibir lo que ocurre a su alrededor. La experta Ana García Armada analiza los retos tecnológicos que afrontan las telecomunicaciones y reflexiona sobre los obstáculos que todavía encuentran muchas niñas y jóvenes para acercarse a la ingeniería.
Un análisis de ADN antiguo ha encontrado rastros de Yersinia pestis en comunidades prehistóricas de Siberia. El estudio sugiere que la enfermedad afectó a pequeños grupos humanos siglos antes de lo que se creía y apunta a que los niños fueron especialmente vulnerables.
La investigadora desarrolla un método basado en la evolución que recupera funciones perdidas para ampliar la edición genética más allá de sus límites actuales. Su trabajo busca insertar genes completos con mayor precisión y sin cortar el ADN, lo que podría abrir nuevas opciones para enfermedades raras, independientemente de la mutación específica.
Un patrón inesperado en los cromosomas, fruto de la interacción entre telómeros y centrómeros, permite identificar tumores y seguir su evolución. Estas alteraciones no son solo errores, sino mecanismos que los propios cánceres utilizan para sostener su crecimiento sin límites.
El mapa apunta a nuevas funciones endocrinas en células inmunitarias, vasculares y grasas y describe redes de comunicación entre tejidos que podrían ayudar a anticipar efectos de fármacos como Ozempic. Este recurso se publicará en abierto como una herramienta para estudiar enfermedades endocrinas, obesidad y comunicación entre órganos.
Medir las variantes genéticas del virus predice mejor la transmisión comunitaria y las hospitalizaciones que los métodos tradicionales basados en carga viral. Así lo revela un nuevo estudio publicado en Science, basado en más de 12 000 muestras recogidas en el sistema de alcantarillado del estado de Nueva York.
Una herramienta basada en la proteína Cas12a2, activada por una secuencia genética programable, es capaz de triturar el genoma de células infectadas o cancerosas y desencadenar su muerte. El sistema permite eliminarlas con gran precisión sin afectar a las sanas.
Un análisis de más de 3 000 relatos oníricos muestra que lo que soñamos está lejos de ser caótico. El cerebro no se limita a reproducir lo vivido durante el día, sino que lo reorganiza en escenarios nuevos, más vívidos y a menudo sorprendentes, influidos también por acontecimientos colectivos como la pandemia.
Esta enfermedad influyó en la expansión, el aislamiento y la mezcla genética de nuestra especie mucho antes de la agricultura. Su impacto se prolongó durante al menos 74 000 años Su impacto se prolongó durante al menos 74 000 años y determinó qué regiones podían habitarse de forma estable.