La repentina moda de este juego en nuestro país a principios del siglo XX visibilizó la falta de espacios públicos para la infancia y generó un conflicto de convivencia entre las élites y los ciudadanos.
A principios del siglo XX, las calles y plazas de las principales ciudades españolas se llenaron de un zumbido metálico constante. El responsable era el diábolo, un antiguo juguete de origen chino que, tras ser reinventado por un ingeniero francés, Gustave Philippart, en 1906, desembarcó en España convertido en una auténtica pasión social que movilizó a la infancia y a la juventud de las clases acomodadas.
Una investigación publicada hace unos meses en la revista El Futuro del Pasado revela que este fenómeno no fue solo una moda pasajera, sino un catalizador que expuso las tensiones pedagógicas y sociales de la época. El estudio, realizado por los investigadores Jordi Brasó, de la Universitat de Barcelona, y Xavier Torrebadella, de la Universitat de Lleida, es el primero en abordar de forma académica la historia social de este juguete en España.
El diábolo llegó a España en 1907 precedido por un éxito arrollador en las playas y balnearios de moda de Europa. Aunque inicialmente fue adoptado por la “dorada infancia” como un sport elegante que pretendía competir con el tenis o el golf, su práctica pronto se extendió a los espacios públicos.
Sin embargo, esta expansión no estuvo exenta de polémica. Los autores detallan cómo la presencia del diábolo en las calles provocó un “conflicto de convivencia” ya que el juguete, que alcanzaba grandes alturas, molestaba a los transeúntes e incluso amenazaba sus cabezas. Según los investigadores, este episodio “representó la banalidad de una moda, pero también sensibilizó la idea de prestar más atención a las necesidades recreativas y de espacios públicos para el juego”.
La investigación utiliza una metodología basada en el análisis de hemerotecas digitales y estudios biográficos históricos para reconstruir el impacto sociopedagógico del juego entre 1906 y 1910. Para los autores, el estudio del juego es fundamental para comprender la evolución de la comunidad.
“A través de los juegos y de los juguetes podremos entender mejor el comportamiento de las sociedades y cuál ha sido el proceso de pedagogización y de socialización que se ha establecido en ellas”, afirman Brasó y Torrebadella.
En este sentido, la entrada del diábolo en España funciona como un caso de estudio para “analizar los modos de saber y poder de la sociedad dominante sobre las políticas educativas de la infancia”, así como para “visibilizar los contradiscursos pedagógicos de resistencia o de oposición al orden social”.
Uno de los aspectos más destacados del estudio es cómo el diábolo desafió las normas de la época. En un contexto donde los juguetes solían tener una “etiqueta de sexo muy diferenciada” —espadas para niños y muñecas para niñas—, el diábolo destacó como uno de los pocos juguetes neutros. “La infancia, el juego y los juguetes han sostenido los paradigmas de la socialización y han permitido el fluir de los códigos morales subyacentes de las sociedades dominantes”, subrayan los investigadores.

La infancia, el juego y los juguetes han sostenido los paradigmas de la socialización y han permitido el fluir de los códigos morales subyacentes de las sociedades dominantes

A pesar de su efervescencia inicial, la fascinación por el diábolo en nuestro país disminuyó hacia 1910, quedando como un vestigio de una época en la que un simple carrete de madera fue capaz de reabrir el debate sobre el derecho del niño al juego y la modernización de la educación física en España. El resto de Europa siguió la tendencia y, tras la Primera Guerra Mundial, la mayor parte de estos juguetes volvieron a los arcones.
No fue su última palabra, ya que hacia mediado de los años ochenta, el diábolo resurgió con nuevos materiales, formas y colores. La sociedad, por supuesto, también había cambiado, pero el juego seguía siendo el mismo que cautivó a los niños chinos hace milenios.
Referencia:
Brasó, J. y Torrebadella, X., “La llegada del juego del «diábolo» en España. Una crónica para la historia social en la educación de la infancia y el deporte”, El Futuro del Pasado, 2025.