Los denisovanos siguen siendo un misterio para los científicos por los escasos restos fósiles encontrados de esta población humana que vivió en Siberia y Asia oriental hace más de 50.000 años. Un equipo de científicos, con participación española, proporciona ahora la reconstrucción del aspecto físico de estos homínidos gracias a un novedoso método a partir del análisis genómico de la falange de un meñique.
Hace 95 millones de años, lo que hoy es Guadalajara no era como lo conocemos ahora. Junto a los abundantes bosques cercanos a la costa habitaron cocodrilos primitivos, reptiles marinos, tortugas y dinosaurios. Así lo revelan los más de 400 restos fósiles hallados durante la última campaña de excavación en el yacimiento de Algora. Entre ellos, destaca un esqueleto parcial que posiblemente corresponda al representante europeo más antiguo de los titanosaurios.
El análisis de tres cráneos fósiles hallados en 2013 en Croacia revela que en los siglos V y VI pudieron realizarse modificaciones craneales artificiales en personas de diferentes procedencias como Oriente Próximo y Asia oriental. Los expertos sugieren que esta deformación permitió distinguir a los grupos sociales de diversas culturas durante el periodo de migraciones bárbaras.
Un equipo de la Universidad de Oviedo y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos ha desarrollado una metodología estadística para asignar el sexo a fósiles de huesos del pie de Homo sapiens. La técnica se podrá usar con otras especies y en aplicaciones forenses, según los autores.
Ha sido testigo y artífice de muchos de los hallazgos de fósiles humanos que se han producido en Atapuerca y otros yacimientos en las últimas décadas. A punto de publicar su nuevo libro, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga confiesa que su cargo más importante es el de profesor en la universidad.
Hasta los años 60, la búsqueda de fósiles, los trabajos de campo y las excavaciones no eran tareas de mujeres. Solo Mary Anning logró a principios del siglo XIX hacerse un hueco en una ciencia masculinizada. Otras la siguieron, pero nunca de forma profesional. En España, la granadina Asunción Linares fue en 1961 no solo la primera catedrática en Paleontología, sino la primera mujer en obtener una cátedra en una facultad de ciencias.
Un equipo de paleontólogos españoles ha descubierto los fósiles de un lagarto sin patas que vivió en Murcia hace un millón de años. La nueva especie de reptil extinto se ha denominado Ophisaurus manchenioi en honor al paleontólogo Miguel Ángel Mancheño, primer director de las excavaciones del yacimiento murciano. El hallazgo confirma que el sureste de la península ibérica actuó como el último refugio ecológico de especies subtropicales de Europa occidental.
Las antiguas poblaciones de panda del sur de China tenían una dieta más variada que los pandas actuales, ya que pudieron haberse alimentado de carne y otras plantas a parte del bambú, según una investigación liderada por la Academia China de Ciencias que han estudiado fósiles hallados en diferentes yacimientos.
La bióloga madrileña Verónica Díez Díaz, que trabaja en el Museo de Historia Natural de Berlín, aspira a crear un protocolo estándar de digitalización de fósiles que pueda ser seguido fácilmente por todos los investigadores.