Los enjuagues con clorhexidina tienen un potente efecto antimicrobiano, pero hay posiciones encontradas sobre su uso en procedimientos quirúrgicos. Un nuevo estudio demuestra que su uso evitaría solo un 12% los casos de bacterias en la sangre o bacteriemia. Sin embargo, dado su bajo coste y la ausencia de reacciones adversas y complicaciones, los autores recomiendan utilizar estos enjuagues.
Investigadores de la Universidad Jaume I y otros centros internacionales han desarrollado nuevos nanocompuestos con nanopartículas de plata y un semiconductor de wolframato, también con plata, que mejora 32 veces el rendimiento bactericida de los materiales empleados hasta ahora. El semiconductor atrae a las bacterias y las nanopartículas las neutralizan.
Los residuos plásticos liberan hasta 23.600 toneladas métricas de carbono orgánico disuelto en el agua cada año, según han concluido científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La mayor parte de estos compuestos orgánicos es consumida rápidamente por las bacterias.
Investigadores de la Universidad de Sevilla han creado una estrategia que elimina una sustancia tóxica usada con frecuencia como plaguicida en agricultura. Los expertos han conseguido la limpieza completa en seis meses tras la aplicación del método propuesto, lo que lo convierte en un remedio rápido y eficaz para terrenos expuestos a estos herbicidas.
Un fragmento del péptido crotalidicina, procedente del veneno de una serpiente de cascabel de América del Sur, puede matar bacterias sin afectar a las células sanas. Así se desprende de un trabajo sobre cepas de bacterias que causan infecciones graves en los hospitales.
Un equipo científico del centro de investigación biomédica Navarrabiomed ha logrado caracterizar el sistema sensorial que las bacterias utilizan entre otras cosas para multiplicarse en el cuerpo humano y causar infección. El avance permite comprender mejor cómo las bacterias se adaptan a las diferentes condiciones ambientales y posibilitará el desarrollo de antibióticos más específicos y eficaces.
Cada día, casi un billón de virus y más de 20 millones de bacterias circulan por la atmósfera terrestre y se depositan en lugares de alta montaña. Así lo demuestra por primera vez un estudio liderado por la Universidad de Granada. El trabajo explicaría por qué se han encontrado virus genéticamente idénticos en lugares muy distantes del planeta y en ambientes tan diferentes.
Las bacterias polares logran sobrevivir en condiciones de frío extremo, con poca agua líquida y una alta radiación ultravioleta. Lo consiguen gracias a unas moléculas llamadas biosurfactantes, que les ayudan a metabolizar su alimento y que podrían servir para producir detergentes ‘verdes’ y biocombustibles, según un estudio de investigadores alemanes.
Las espinacas forman parte de una dieta sana y los productores muestran interés por mejorar su cultivo dentro de los nuevos parámetros que impone la Unión Europea, cuyo objetivo es sustituir paulatinamente los abonos químicos por biofertilizantes. Conscientes de estas demandas, investigadores de la Universidad de Salamanca han identificado que la bacteria Rhizobium laguerreae mejora la producción, la calidad nutricional y el aspecto de las espinacas.
¿Quién vive en nuestros suelos? Existe una inmensa diversidad de comunidades microbianas que controlan procesos clave en el desarrollo de los ecosistemas y de la vida cotidiana. Una investigación internacional, liderada por la Universidad Rey Juan Carlos, ha creado una lista de 500 especies de bacterias abundantes en suelos de todo el mundo.