Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela han demostrado por primera vez la viabilidad de inducir transformaciones químicas de origen artificial en una estructura subcelular. La metodología abre la puerta al desarrollo de herramientas que permitan manipular la vida celular de forma programada, con la vista puesta en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.
La Universidad de Córdoba y la Academia China de las Ciencias han creado el primer compuesto no metálico útil para obtener hidrógeno como fuente alternativa de energía, a partir de la descomposición electrocatalítica del agua.
Investigadores de la Universidad de Sevilla han desarrollado un método para la determinación de parabenos en aguas superficiales mediante electromembranas. Champús, cremas, geles, bronceadores, medicamentos y otros productos llevan parabenos, unos compuestos habituales en la industria cosmética y farmacéutica.
Investigadores de la Universidad de Córdoba han desarrollado una técnica para crear nanomateriales en una zona donde se pone en contacto el oro sólido con una disolución líquida. Las interacciones moleculares que se producen en ese diminuto espacio se podrían aplicar en nuevas tecnologías electrónicas y en el desarrollo de biosensores.
Investigadores de la Universidad de Zaragoza han desarrollado y patentado un nuevo catalizador con nanoestructuras de plata para producir de forma más eficiente, económica y sostenible el óxido de etileno. Este compuesto orgánico es clave para fabricar anticongelantes, perfumes, lubricantes y disolventes, entre otros productos.
Un sistema ideado por investigadores de la Universidad de Jaén permite cuantificar en vegetales de forma rápida y eficaz la concentración de tiametoxam, un insecticida de alta toxicidad para las colonias de abejas. El dispositivo se puede emplear para chequear si se cumplen los límites máximos de residuos legislados por la Unión Europea.
Investigadores de la Universidad de Córdoba han sintetizado un compuesto que incorpora manganeso y mejora la capacidad para almacenar energía en pilas de iones de sodio. Este tipo de baterías es una de las opciones para sustituir a las actuales de ion-litio.
Investigadoras de las universidades de Valencia y Cambridge proponen a la zeína, un material natural obtenido del maíz, como alternativa a los derivados del petróleo para el diseño de dispositivos de monitorización, biokits y biosensores. El trabajo tiene aplicaciones directas en los campos medioambiental y en ciencias de la salud.
Un equipo de investigadores, liderados desde la Universidad de Barcelona, ha desarrollado reacciones multicomponente de interés potencial para obtener sustancias activas contra los parásitos que causan la tripanosomiasis, la enfermedad del sueño. Las reacciones multicomponente son protocolos que facilitan la síntesis química de nuevos compuestos.
Investigadores de la Universidad de Jaén y del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla han reutilizado los desechos de glicerina que se generan durante la producción de biodiésel para mejorar los compuestos cerámicos usados en la construcción. La adición de glicerina a la arcilla con la que se fabrican los ladrillos aporta propiedades aislantes, sobre todo térmicas, gracias a la porosidad que incorpora a esta material.