Observan la preferencia por líderes más altos como una característica evolutiva

Obama
La elección de candidatos físicamente imponentes puede ser un comportamiento desarrollado para asegurar la supervivencia. En la foto Barack Obama, presidente de los EE UU. Imagen: Allison Harger

Dos estudios aseguran que la predilección humana por mandatarios más grandes deriva de su historia violenta. Este rasgo, que da mayor probabilidad de victoria política a los de mayor estatura, se mantiene en distintas civilizaciones antiguas y también se manifiesta actualmente.

Fuente: Flirck
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