Científicos del Departamento de Tecnología Electrónica de la Universidad Carlos III de Madrid han desarrollado una aplicación usando un compuesto plástico polimérico que cambia de color si se le aplica una corriente eléctrica. Por esta razón, el material es capaz de oscurecerse o aclararse autónomamente en función del potencial eléctrico que le llegue. Este tipo de material pertenece a la familia de los conocidos electrocrómicos, pero lo innovador de este estudio es que al tratarse de plásticos, aportan ligereza y flexibilidad adaptándose muy bien a cualquier superficie curva en la que se instale como ventanas inteligentes, espejos retrovisores o gafas. El polímero propuesto, el PEDOT, requiere síntesis simples y se caracteriza por sus buenas propiedades ópticas. Son la nueva generación de materiales electrocrómicos.