En la madrugada del 1 de marzo de 2002, el mayor satélite de observación de la Tierra de la historia despegaba desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou, Guayana Francesa. Durante esta década, Envisat no ha dejado de velar por nuestro planeta. Este satélite de ocho toneladas lleva operativo el doble del tiempo inicialmente previsto para su misión, de 5 años, completando más de 50 000 órbitas entorno a la Tierra. Gracias a sus diez instrumentos ópticos y radar, Envisat observa y monitoriza de forma continua la superficie de la tierra, la atmósfera, los océanos y los campos de hielo. Durante esta década, se han publicado más de 2000 artículos científicos basados en sus resultados.