Los restos fósiles de roedores e insectívoros del yacimiento de la cueva de El Mirón (Cantabria) han permitido determinar las condiciones climáticas de este territorio desde el Pleistoceno final hasta la actualidad. En total, los investigadores han delimitado siete cambios climáticos: unas veces ha dominado el frío glacial y otras, el calor.
Según el estudio, la torre fue utilizada como mazmorra para los presos que trasladaban desde Sanlúcar de Barrameda hasta Almonte. El hallazgo confirma la existencia de actividad humana en el coto durante la Edad Media. En la actualidad, la base de la torre se usa como almacén de grano.