Los astronautas Robert Behnken y Douglas Hurley de la NASA han llegado este domingo a la estación espacial internacional a bordo de una capsula fabricada por la compañía SpaceX, un viaje que inaugura la nueva era de vuelos comerciales tripulados al espacio.
Después de su aplazamiento por el mal tiempo, la capsula tripulada Crew Dragon despega el sábado desde Florida en un cohete recuperable rumbo a la estación espacial internacional. A bordo viajan dos astronautas estadounidenses, los primeros que parten de su propio país desde hace nueve años.
Después de años de ensayos y fracasos, la compañía SpaceX ha logrado por fin aterrizar un cohete no tripulado, el Falcon-9, tras despagar y soltar varios satélites en el espacio. La hazaña supone todo un hito en la reutilización de cohetes, un avance que ayudará a reducir los costes de los lanzamientos y el problema de la basura espacial.