Investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) han desarrollado un nuevo método con el que detectan y cuantifican hasta nueve antibióticos presentes en la leche de oveja manchega. La herramienta, que ya puede ser utilizada por el sector industrial, permite controlar el nivel de estos residuos, perjudiciales para la salud humana en dosis elevadas.
Ovejas pastando en Albacete / Rubén Bodewig.
Esta mañana se han presentado los resultados del Eurobarómetro 2013 sobre resistencias antimicrobianas. Mientras los resultados confirman una disminución en el uso de antibióticos en los seres humanos desde 2009, se ha detectado un marcado aumento en el continente de bacterias gram negativas resistentes a múltiples fármacos.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Universidad de Alcalá (UAH) han demostrado que los antibióticos vertidos al medio natural originan efectos tóxicos en organismos acuáticos. El estudio revela además que las mezclas entre diferentes antibióticos de distinto origen incrementa el riesgo de toxicidad, aún cuando las concentraciones ambientales de estas sustancias sean bajas.
Un investigador de la Universidad de Granada ha formulado una nueva hipótesis que podría revolucionar la industria farmacéutica: ¿por qué las bacterias son cada vez más resistentes a los antibióticos? Su trabajo ha determinado que el uso de antibióticos puede provocar, incluso, que bacterias que no eran resistentes adquieran dicha resistencia porque captan el ADN de otras que sí lo son.
Un estudio revela cambios en los patrones microbianos y metabólicos desde las primeras fases del tratamiento con antibióticos. El hallazgo describe como las bacterias intestinales presentan una menor capacidad de producción de proteínas y capacidades metabólicas alteradas durante y al finalizar la terapia.
El tratamiento continuo de los ratones jóvenes con antibióticos afecta a las comunidades microbianas de su estómago y provoca un aumento de la masa grasa, según un estudio publicado esta semana en la revista Nature.
La cristalógrafa israelí Ada Yonath, laureada por la academia sueca en 2009 por sus investigaciones sobre la estructura y función del ribosoma, ha participado hoy en Madrid en el VI Congreso de la Federación Española de Biotecnólogos. Los trabajos de Yonath han abierto la puerta al diseño de antibióticos más eficaces. Sin embargo, la científica ha criticado la falta de interés de las multinacionales en invertir en el desarrollo de este tipo de fármacos.
Para hacer posible en el futuro la sustitución de antibióticos por virus que maten a las bacterias, en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB) estudian las proteínas que permiten a esos virus bacteriófagos anclarse sobre la superficie de las bacterias. Investigadores de este centro acaban de publicar en la revista PNAS un avance que desvela la estructura de una de estas proteínas.
Son cantidades muy pequeñas, pero en la leche en polvo y en los alimentos de bebé elaborados a base de carne aparecen residuos de los medicamentos que se administran al ganado. Investigadores de la Universidad de Almería han desarrollado un sistema para analizar de forma rápida y precisa estas sustancias.