Las precipitaciones continuadas de los últimos días han elevado de forma inédita el volumen de agua almacenada en el sistema hídrico del país, con un repunte histórico en una sola semana que sitúa las reservas muy por encima de la media de la última década, según datos oficiales del MITECO.
Un equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía y de la Universidad de Tokio ha revelado que una tormenta de polvo local impulsó vapor de agua hasta 80 kilómetros de altura en pleno verano boreal, un comportamiento no previsto por los modelos climáticos y capaz de incrementar de forma significativa el escape de hidrógeno al espacio.
Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas declara que el término de ‘crisis hídrica’ que se utiliza habitualmente ya no se ajusta a la realidad, ya que hay daños irreversibles que han llevado a muchas cuencas y reservas a un punto sin retorno.
Los embalses almacenan actualmente 31 744 hectómetros cúbicos de agua. Durante la última semana han aumentado en 190 (hm ³), es decir un 0,3 % de su capacidad total.
La disponibilidad de materiales pétreos, el acceso al agua subterránea y la gestión del riesgo de inundaciones fueron factores clave en la implantación del enclave aristocrático visigodo de Los Hitos.
El eco de los grandes fuegos del verano no solo persiste en el paisaje, también en el agua. Las lluvias arrastran cenizas, sedimentos y restos químicos hacia ríos y embalses formando ‘riadas negras’ que comprometen el abastecimiento, la agricultura, los ecosistemas y la salud humana.
Un análisis revela la presencia generalizada de aditivos procedentes del desgaste de neumáticos y otras partes del vehículo en el ecosistema fluvial. El estudio confirma una relación directa entre la densidad del tráfico y la carga contaminante del río, alertando sobre posibles efectos adversos en organismos acuáticos.
El incremento de superficie de agua expuesta por la construcción de embalses en España en los últimos 60 años ha tenido un impacto 22 veces más grande que el cambio climático en la pérdida por evaporación, según un estudio de investigadores de la Universitat de les Illes Balears, la Universidad de La Rioja y el Instituto Pirenaico de Ecología.
¿Cómo cambiarán nuestros bosques si las sequías siguen siendo más frecuentes y largas? Los resultados de un estudio en el que participa la Universidad Politécnica de Madrid revelan que la falta de agua frena más el crecimiento de los árboles que su verdor o su capacidad para producir semillas.
Un equipo español investiga cómo combinar lo mejor del sol y la lluvia en un solo dispositivo para generar electricidad de forma continua, incluso cuando el cielo está nublado. Aunque la energía de la lluvia no cargará el móvil, sí podría mantener operativos sensores ambientales, dispositivos portátiles o sistemas en tuberías y ríos sin necesidad de baterías.