Un equipo de estadounidenses diseñó un sencillo experimento donde volverse multicelular fuera una ventaja adaptativa. / H. Berends (derivada)
Investigadores del Observatorio de Calar Alto (Almería) han obtenido por primera vez la historia completa de la formación estelar en cien galaxias gracias a un sondeo denominado CALIFA. Se ha observado que las galaxias más masivas crecen más rápido y que sus regiones centrales también se desarrollaron mucho antes.
La revista Nature Communications ha publicado el primer caso de identificación de género en un pájaro del Mesozoico. El estudio, que cuenta con participación de la Universidad Autónoma de Madrid, ofrece un importante aporte al conocimiento de la biología y la fisiología de las aves primigenias.
Un investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) revisa el papel de la transferencia génica horizontal y de la hibridación interespecífica en el proceso evolutivo. Los últimos hallazgos evidencian que una estructura reticulada podría describir mejor la evolución de algunos organismos del árbol de la vida imaginado por Darwin hace 150 años.
Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha comprobado que los tejos de los Parques Nacionales de la Península Ibérica producen diferentes variedades de taxol según las presiones ambientales a las que están sometidos. El taxol es una sustancia que produce el tejo como mecanismo de defensa ante herbívoros o patógenos. A nivel farmacéutico se utiliza ampliamente por su poder anticancerígeno en humanos.
Los hadrosaurios, que vivieron en el periodo Cretácico, desarrollaron una de las dentaduras más evolucionadas que se conocen. Un grupo de investigación internacional ha descubierto que estos bípedos se diferenciaron de los reptiles gracias a esta compleja dentición.
Publicar un libro sobre el árbol de la vida supone una aventura. Un reto al que se han enfrentado dos investigadores del CSIC, Pablo Vargas del Real Jardín Botánico y Rafael Zardoya del Museo Nacional de Ciencias Naturales, que han coordinado el trabajo de más de medio centenar de científicos especialistas en los distintos grupos de seres vivos.
Un estudio publicado en The American Naturalist demuestra que las migraciones de mamíferos hacia América contribuyeron a aumentar el tamaño corporal promedio que presentan en la actualidad las animales del norte del continente americano (debido a especies llegadas desde Eurasia). En las regiones más meridionales de América del Sur, el efecto ha sido el opuesto.
Nuevos fósiles descubiertos al este del lago Turkana (Kenia) confirman la existencia de al menos dos especies adicionales del género Homo que habrían convivido con nuestros antepasados humanos directos, Homo erectus, hace casi dos millones de años. Los hallazgos aportan las primeras respuestas al largo debate que se inició con el cráneo encontrado en la misma zona hace ahora 40 años sobre la diversidad humana en el Pleistoceno.