Un grupo de neurocientíficos ha advertido ante el Senado estadounidense de que los jóvenes actuales puntúan peor que las cohortes previas en indicadores como memoria, lectura o matemáticas. Pero el panorama es más complejo: mientras algunos descienden, otros se mantienen o incluso mejoran, y las causas, del entorno digital a los cambios educativos, están lejos de ser unívocas.