La capa de hielo de la Antártida perdió alrededor de tres billones de toneladas entre 1992 y 2017, según un análisis de la revista Nature, que publica un total de cinco estudios esta semana sobre la evolución, estado actual y futuro de este continente. Este derretimiento se traduce en un aumento medio del nivel del mar de cerca de ocho milímetros. El proceso se ha acelerado en los últimos cinco años.
Las bacterias polares logran sobrevivir en condiciones de frío extremo, con poca agua líquida y una alta radiación ultravioleta. Lo consiguen gracias a unas moléculas llamadas biosurfactantes, que les ayudan a metabolizar su alimento y que podrían servir para producir detergentes ‘verdes’ y biocombustibles, según un estudio de investigadores alemanes.
Investigadores de tres universidades españolas han analizado mediante modelos numéricos la formación de hielo y turbulencias durante la aproximación de un vuelo comercial al aeropuerto de Barajas. El estudio forma parte de un proyecto nacional para mejorar la seguridad aérea ante estas situaciones meteorológicas adversas.
Como cada año, la revista Science ha elegido los descubrimientos y novedades más importantes en ciencia de los últimos doce meses. La detección de ondas gravitacionales y radiación por la fusión de dos estrellas encabeza la lista de 2017, donde también figura una nueva especie de orangután, la criomicroscopía electrónica, los avances en la edición genómica y la lucha contra el cáncer, así como un diminuto detector de neutrinos y los primeros fósiles de Homo sapiens.
Investigadores de las universidades Carlos III de Madrid, la Universidad de Extremadura y la Universidad de Sevilla han definido un marco teórico que podría explicar el llamado efecto Mpemba, un fenómeno físico contraintuitivo que se manifiesta cuando el agua caliente se congela antes que el agua fría. Uno de los factores implicados parece ser la velocidad a la que están las partículas antes del enfriamiento.
En las zonas de alta montaña de Asia, los glaciares están perdiendo masa y retrocediendo debido al aumento de las temperaturas. Según un nuevo estudio, el hielo se está calentando a tasas más altas que el promedio mundial. Uno de los objetivos del Acuerdo de París es limitar el calentamiento a no más de 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales para finales de siglo, y esto lograría proteger cerca del 65% de este hielo. De lo contrario, las consecuencias serían nefastas para el abastecimiento de agua.