Termitas, abejas y hormigas viven en sociedades organizadas en las que conviven diferentes generaciones de individuos que se cuidan los unos a los otros. Un nuevo trabajo revela ahora las claves de la evolución genética de las termitas para desarrollar un estilo de vida colectiva similar al de las hormigas, teniendo en cuenta que sus orígenes fueron diferentes.
Los ejemplares adultos de las hormigas Lasius neglectus protegen a su comunidad de los hongos cuidando a sus crías para que no se contagien. Pero si ya se han infectado y no tienen opciones de supervivencia, sus mayores lo huelen y responden con una desinfección destructiva: aniquilan a las víctimas. Son las protagonistas de #Cienciaalobestia.
En todas las comunidades animales, varias especies del mismo grupo comparten hábitat. Un equipo internacional de científicos, entre ellos, de la Universidad de Girona, ha elegido a las hormigas para crear la mayor base de datos de acceso público sobre la convivencia de estos insectos. Con ella quieren entender sus trucos de coexistencia y cómo reaccionan ante las especies invasoras y el cambio climático.
Un saltamontes con forma de hoja que se mimetiza con el entorno, una araña cuyo cuerpo recuerda al sombrero de un mago, ciempiés que corren bajo el fondo del mar como si lo hiciesen en tierra firme, plantas que ‘sangran’ y orquídeas que parecen la cabeza de un diablo. Todas forman parte del Top Ten de nuevas especies descubiertas en 2016 elaborado, como cada año desde hace una década, por el International Institute of Species Exploration con la intención de concienciar sobre la importancia que tiene conocer y clasificar la biodiversidad.
Dos nuevas especies de hormigas del género Pheidole han sido halladas, una en Papúa Nueva Guinea y otra en las islas Fiyi. Las espinas de sus dorsos recordaron a los investigadores a los famosos dragones de Juego de Tronos. Es uno de los primeros estudios en taxonomía que ha utilizado microtomografía, una nueva técnica de imagen 3D que permite crear muestras digitalizadas.
Cuando las hormigas regresan a su nido con alimentos grandes tienen que moverse hacia atrás, pero su sistema de cuentakilómetros y GPS funcionan tan bien como cuando marchan hacia delante. Así lo demuestran los experimentos que han realizado biólogos alemanes en Túnez con una hormiga del desierto.
Un equipo de investigadores del Real Jardín Botánico explica en un nuevo estudio cómo cambios en la composición química de los aromas influyen en la atracción de nuevos polinizadores en híbridos de narcisos que se encuentran en la naturaleza. El trabajo ha permitido descubrir también que las hormigas pueden ejercer el papel de polinizadores de los híbridos transportando, fecundando y produciendo semillas en estas plantas.
Las hormigas son reconocidas por cooperar para realizar sus actividades en grupo, entre otras, la búsqueda de comida. Ahora, investigadores de la Universidad de Weismann (Israel) han descubierto que las hormigas scout dirigen a sus compañeras en el transporte de alimentos. Según el estudio, estos insectos coordinan el movimiento colectivo para mejorar el transporte de grandes piezas de comida al nido. De esta forma, evitan los conflictos entre las transportadoras que podrían hacer ineficientes los desplazamientos.
La hormiga argentina (Linepithema humile) se ha convertido en una especie invasora en muchos países, como España, pero es nativa del noreste de Argentina y regiones limítrofes. Detrás de sus movimientos se esconden patrones matemáticos. / Lek Khauv
Cuando las hormigas exploran el territorio en busca de alimento acaban eligiendo unas rutas colectivas que se ajustan a distribuciones estadísticas y de probabilidad. Así lo ha demostrado un equipo de matemáticos tras analizar las trayectorias de una especie de hormiga argentina. Estudios como este se podrían aplicar para coordinar el movimiento de microrobots en, por ejemplo, tareas de limpieza de áreas contaminadas.