El mismo método que emplean los móviles para identificar melodías, basado en la altura de las notas, ha servido a investigadores estadounidenses para caracterizar las llamadas de veinte delfines.
El calentamiento climático es inequívoco y la influencia humana cada vez más clara. Ese es el principal mensaje que han transmitido hoy los representantes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), reunidos en Estocolmo. Además, los expertos advierten que el nivel del mar podría subir entre 26 y 82 centímetros y la temperatura aumentar hasta 4,8 ºC a finales de siglo.
Los resultados del Grupo de Trabajo I deI IPCC, el organismo encargado de evaluar los avances en el conocimiento sobre el cambio climático, se harán públicos mañana. Será el Quinto Informe de Evaluación, que apunta a una mayor certeza de la influencia humana como el factor que más contribuye a los cambios. España participa, por primera vez, desarrollando simulaciones climáticas, según explican a SINC los coordinadores españoles.
Un nuevo estudio analiza los genomas de las bacterias de la superficie marina y concluye que su ADN contiene menos guanina, citosina, duplicidades y genes no codificantes que el de las bacterias cultivables. Las distintas regiones analizadas revelan que estos organismos se distribuyen según la latitud y la temperatura.
Químicos del Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona obtienen por síntesis la baringolina, un producto aislado de un microorganismo marino por la farmacéutica BioMar SA, que con dosis muy pequeñas inhibe el crecimiento de bacterias resistentes a antibióticos.
Los científicos españoles Carlos Duarte y Josep Mª Gasol, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, han presentado esta mañana los resultados preliminares del proyecto Malaspinomics, que tiene como objetivo secuenciar las muestras de microorganismo recogidas en las aguas profundas del Atlántico, el Índico y el Pacífico por la expedición Malaspina.
El Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), el Centro de Oceanología de Marsella (Francia) y la organización conservacionista Oceana han descubierto una peculiar especie nueva para la ciencia. Se trata de un organismo unicelular, pero gigante (4-5 cm de altura), que pertenece al grupo de los foraminíferos y que imita la apariencia y el modo de capturar la comida de las esponjas carnívoras.
Prueban que la cianobacteria más abundante de los océanos no sólo se alimenta de luz a base de fotosíntesis como se creía y comprueban gracias a una expedición por el Atlántico que son capaces de absorber glucosa para generar energía