Hace más de 200 millones de años, una extinción aniquiló el 76 % de las especies marinas y terrestres, lo que marcó el final del periodo Triásico y el inicio del Jurásico. Este evento devastador allanó el camino para que los dinosaurios dominaran la Tierra durante los siguientes 135 millones años. Un equipo de investigación estadounidense ha determinado que la Provincia Magmática del Atlántico Central vomitó enormes cantidades de lava y gases coincidiendo con el inicio de la extinción.
El proyecto LIFE+ INDEMARES ha permitido filmar por primera vez algunos de los ecosistemas más singulares y desconocidos de las aguas españolas. Con motivo del Día Mundial de los Océanos, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) muestra las imágenes de las últimas campañas realizadas en los volcanes de fango del golfo de Cádiz y el conjunto de cañones de Avilés.
Los científicos desconocían cómo la acidez creciente del océano afecta al mejillón de California (Mytilus californianus). Ahora, un equipo de científicos estadounidenses demuestra en The Journal of Experimental Biology que con la caída del pH del agua, las larvas de mejillón se debilitan y se vuelven más pequeñas.
Representación de una zona con bajos níveles de oxígeno (rojo) del Pacífico Este.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Océanos, la organización internacional de conservación marina Oceana alerta de la situación de los mares. El 99% de las especies marinas en peligro de extinción carece de planes de conservación y se han descartado 70 millones de toneladas de pescado en los últimos 10 años. En aguas europeas, la situación empeora.
El tema de la conmemoración de este año es «Nuestros océanos: Por un futuro verde».
Varias especies de fitoplancton poseen capacidad genética diferente para adaptarse al cambio climático. Así lo confirma un equipo de investigación español que señala también que, a finales del siglo XXI, las especies que proliferan en mar abierto serán más vulnerables al incremento de la temperatura del agua. Las que se mueven en aguas continentales serán más resistentes.
Mapa de la altura de las olas en los últimos 20 años. Science/AAAS.
Aunque los océanos son uno de los ecosistemas que más sufren los efectos del cambio climático con un aumento del 30% de la acidificación en el último siglo por el aumento de las temperaturas, en la COP 16 no hay lugar para negociaciones sobre su conservación y gestión. Los científicos presentes en la cumbre de México evidencian su vulnerabilidad con la esperanza de que, algún día, se sitúen al nivel de los bosques, cada vez más protegidos en acuerdos internacionales.