Investigadores de Europa y EE UU, coordinados desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), han simulado por ordenador los cambios que se han producido en el cosmos a lo largo de sus últimos 13.000 millones de años. El modelo reproduce con una precisión sin precedentes la evolución de las galaxias, la materia oscura y, por primera vez, la de los elementos gaseosos y metálicos.
La ilustración recrea la estancia de futuros colonos en Marte. / NASA
Mapa elaborado por astrónomos de le ESA en el que se aprecia la huella magnética de la Vía Láctea. / ESA
Un meteoro de la lluvia de estrellas Eta Aquáridas. / NASA/MSFC/B. Cooke
En el recuadro gris, imagen de GRB121024A donde el destello corresponde a la explosión de una estrella aproximadamente hace once mil millones de años. En el recuadro grande, reproducción artística de GRB121024A, donde se observan los chorros emergiendo de la estrella moribunda, y en el centro de la que se formaría un agujero negro. La onda azul que se propaga por el chorro representa la polarización circular detectada. / NASA, Goddard Space Flight Center/S. Wiessinger.
Impresión artística del planeta Beta Pictoris b. / ESO-L. Calçada-N. Risinger
Un equipo internacional de investigadores, con algunos españoles, ha detectado por primera vez la huella del nacimiento de un agujero negro en una explosión estelar, la de rayos gamma GRB121024A. Aunque se conocía que estos fenómenos eran precursores del nacimiento de los agujeros negros, hasta ahora no se había observado polarización circular en su luz, la firma inequívoca de su formación.
Astrónomos holandeses han descubierto que el día del exoplaneta Beta Pictoris b dura tan solo ocho horas, una velocidad mayor a la de cualquier planeta del sistema solar. Se trata de la primera determinación de la velocidad de rotación de un exoplaneta.
Commentariolus de Nicolás Copérnico/Wikimedia
El año pasado se informó del descubrimiento de una supernova tan brillante que dejó perplejos a los científicos, porque nunca se había visto nada igual. Investigadores de la Universidad de Tokio (Japón) aclaran esta semana en Science que en realidad se vio tan luminosa por la presencia de una galaxia delante que actuó como ‘lupa’ o lente gravitacional.