Cada estrella de la Vía Láctea tiene, de media, al menos un planeta orbitando a su alrededor. Así lo asegura un estudio que esta semana presenta un equipo internacional de investigadores en Nature, donde apuntan que la existencia de planetas orbitando estrellas en nuestra galaxia es la regla, no la excepción.
Ilustración de un planeta orbitando alrededor de un sistema con dos soles. Imagen: Lynette Cook.
La nave de la misión MSL de la NASA ha maniobrado esta semana rumbo a Marte. Imagen: NASA.
El aterrizaje en agosto del rover Curiosity, que esta semana ha ajustado la trayectoria en su vuelo hacia Marte, y el lanzamiento de la misión NuSTAR para observar el universo en la banda de rayos X de alta energía son dos de las actividades programadas por la NASA para 2012. Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) pondrá en marcha al benjamín de sus lanzadores, Vega, además de estudiar el campo magnético terrestre con la misión Swarm y validar su sistema Galileo de navegación por satélite.
El telescopio espacial Kepler de la NASA ha detectado dos nuevos planetas que orbitan sistemas binarios formados por dos estrellas. Se trata de Kepler-34b y Kepler-35b, dos planetas gigantes gaseosos, pero seguramente existen muchos más, según plantean sus descubridores en el último número de la revista Nature.
Un equipo internacional de astrónomos, entre los que se encuentra un investigador de Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB), ha conseguido identificar el momento en el que se emitieron grandes masas de material a velocidades próximas a la de la luz desde la región que rodea a un agujero negro. El descubrimiento, fruto de una observación de 2009, se publicará en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
El telescopio espacial Spitzer de la Nasa ha obtenido esta nueva imagen de Cygnus X, una de las regiones de nacimiento de estrellas más turbulentas de nuestra galaxia.
Reproducción artística de la nave especial SOYUZ aproximándose a la Estación Espacial Internacional. Imagen facilitada por el CSIC
Un equipo internacional ha reproducido en un laboratorio las condiciones gravitatorias que se dan en el espacio. Gracias a este sistema han comprobado, en moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), que la falta de gravedad altera algunas funciones biológicas fundamentales de los seres vivos como el crecimiento y el comportamiento animal. El hallazgo podría suponer un avance en la creación de nuevos sistemas de soporte vital en futuras misiones espaciales.