L’Oréal‑UNESCO premia los trabajos de cinco jóvenes investigadoras españolas

Científicas menores de 40 años han sido premiadas hoy en Madrid con las bolsas de investigación del programa For Women in Science, por proyectos centrados en la obesidad, la neurociencia, la regeneración cardiovascular, la edición genética y la alimentación sostenible.

L’Oréal‑UNESCO premia los trabajos de cinco jóvenes investigadoras españolas
Las cinco investigadoras premiadas por el programa L'Oréal UNESCO. /Jorge Panizo / L'Oréal

El programa L’Oréal‑UNESCO For Women in Science ha celebrado hoy en Madrid la 20ª edición de sus premios de investigación en España, con los que reconoce el trabajo de cinco científicas menores de 40 años y contribuye a dar visibilidad a sus líneas de investigación. Cada uno de los proyectos ha recibido una dotación de 15 000 euros, hasta un total de 75.000 euros.

La ceremonia ha tenido lugar en el Teatro Real de Madrid. Los premios alternan en cada edición las áreas de las ciencias de la vida y el medio ambiente con las ciencias de la materia.

Durante el acto, los organizadores subrayaron la necesidad de aumentar el apoyo a las mujeres en ciencia, en un contexto marcado por la brecha de financiación y representación.

Según el informe Mujeres e Innovación 2026 del Ministerio de Ciencia y Universidades, en España solo el 29,2 % del talento científico en sectores clave es femenino, y más del 60 % de las investigadoras identifica la falta de financiación como uno de los principales obstáculos para su carrera.

Metabolismo y cerebro

Una de las premiadas ha sido Cintia Folgueira (Lugo, 1988), investigadora Miguel Servet en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), por un proyecto centrado en los mecanismos celulares implicados en la obesidad. Su trabajo parte de la idea de que esta enfermedad no es solo un exceso de peso, sino un proceso asociado a inflamación crónica.

Folgueira investiga cómo los macrófagos alteran el metabolismo de las células grasas y favorecen complicaciones como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares

En concreto, Folgueira estudia el papel de los macrófagos, células del sistema inmunitario que alteran el funcionamiento de las células grasas y afectan a las mitocondrias, lo que impide un uso eficiente de la energía y favorece complicaciones como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

También en el ámbito biomédico, Sara Mederos (Madrid, 1990), jefa de grupo en el Hospital del Mar Research Institute de Barcelona, investiga cómo distintas regiones del cerebro se comunican para regular conductas como el miedo o la exploración. Su proyecto analiza cómo el cerebro adapta el comportamiento cuando cambian las circunstancias, un conocimiento clave para avanzar en la comprensión de trastornos como la ansiedad o el estrés postraumático.

Bioimpresión cardíaca 

Otra de las investigadoras premiadas es la de María Puertas‑Bartolomé (Palencia, 1991), investigadora Marie Curie en la Universidad de Valladolid (GIR BIOFORGE), centrada en el desarrollo de biotintas para bioimpresión 4D. Ella y su equipo diseñan materiales capaces de imitar la elasticidad de los tejidos cardíacos y modificar sus propiedades ante estímulos como la temperatura, lo que permite crear modelos más realistas del corazón y avanzar en el diseño de tratamientos de regeneración tras un infarto.

El trabajo de Jabalera recupera proteínas ancestrales para desarrollar nuevas herramientas de edición genética de precisión

En el campo de la biotecnología, Ylenia Jabalera (Granada, 1994), investigadora Ikerbasque en CIC bioGUNE (Derio), trabaja en nuevas herramientas de edición genética de precisión. Su proyecto recupera proteínas ancestrales con capacidad para modificar el ADN sin necesidad de cortar la cadena genética, una estrategia que podría hacer más seguras en el futuro las terapias dirigidas a enfermedades raras o patologías como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Alimentación sostenible y salud

La quinta premiada es Ujué Fresán (Navarra, 1987), investigadora Ramón y Cajal en el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA). Su proyecto SALTA aborda de forma conjunta la relación entre dieta, medioambiente y salud, evaluando tanto el valor nutricional de los alimentos como su impacto ambiental. El objetivo es sentar las bases de un sistema de etiquetado que facilite elecciones alimentarias más saludables y sostenibles.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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