Un equipo liderado por la Universidad Complutense de Madrid ha identificado el mecanismo por el que el parásito Leishmania evita ser detectado: a través de la proteína SHP-1, responsable de funciones celulares básicas. Este hallazgo sitúa a dicha enzima como posible diana terapéutica para el desarrollo de vacunas contra la enfermedad.
Durante los primeros meses de la pandemia, el virus SARS-CoV-2 era una enorme incógnita. Sin fármacos ni medicamentos para tratar o curar a los pacientes, encontrar una terapia efectiva pasó a ser prioritario. Multitud de procedimientos fueron modificados para agilizar los ensayos clínicos en pacientes humanos.
Ocho meses después del pico de muertes en marzo y abril, ¿ha mejorado el pronóstico de los pacientes que ingresan en el hospital? La covid-19 sigue siendo una enfermedad potencialmente muy grave, pero varios estudios apuntan a una mejora en las terapias y la atención sanitaria. Recogemos aquí las novedades y los caminos tortuosos que han llevado hasta ellas.
El ensayo clínico, realizado por investigadores españoles y publicada en el ‘New England Journal of Medicine’, concluye que este medicamento no tiene efectos beneficiosos en personas sanas que han estado expuestas a un positivo por PCR.
El Fondo de Inversión Directa de Rusia espera que la vacuna Sputnik V llegue a 500 millones de personas, comenzando su distribución en 2021. Esta vacuna candidata levantó dudas en agosto entre los expertos por la velocidad de los ensayos en humanos y la opacidad en los datos.
Los resultados iniciales de la fase III del ensayo clínico revelan una eficacia media del 70,4 %, que varió según las dosis empleadas, con valores máximos del 90 %. También se observó una reducción en las infecciones asintomáticas. No hubo casos graves ni hospitalizaciones entre los vacunados. El almacenaje a temperaturas de nevera, de entre 2 y 8 ºC, supondría una ventaja.
Los anuncios de Moderna y Pfizer parecen confirmar que sí es posible inmunizar contra el SARS-CoV-2, pero quedan cuestiones cruciales. ¿Reducirán solo los síntomas o evitarán la infección? ¿Protegerán a personas de riesgo? ¿Durante cuánto tiempo? Hablamos con siete personas expertas, dos hombres y cinco mujeres, para comprender el alcance de estas noticias. Un adelanto: todas mantienen un “optimismo prudente”.
Ninguna de las grandes compañías que están desarrollando vacunas para la covid-19 se ha sumado a las iniciativas mundiales para compartir la propiedad intelectual. Las patentes y las exclusividades no permitirían a otras empresas fabricarlas y hacer frente a uno de los mayores retos: tener la capacidad de producir y distribuir todas las dosis necesarias en todos los países lo antes posible.
Los resultados del estudio de Astrazeneca y la universidad británica, revisado y publicado en The Lancet, muestran que esta vacuna candidata provoca una respuesta inmunitaria ante el coronavirus en personas de más de 70 años, que tienen más riesgo de pasar una enfermedad más grave. La eficacia de la inmunización deberá evaluarse con ensayos en fase 3, que ya están en marcha.