Científicos de España y Argentina han demostrado que nuestros estados psicológicos modifican el sabor de los alimentos que comemos y provocan que la comida nos sepa más o menos amarga, dulce o ácida. El estudio indica que alimentos como el café y el chocolate parecen sufrir variaciones si nos sentimos estresados, tenemos hambre o nos preocupa el peso.
Un equipo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia ha estudiado los mecanismos neurobiológicos implicados en las conductas excesivas. Los resultados de la investigación, llevada a cabo en ratas hiperactivas, apuntan a una alteración en el funcionamiento de su sistema dopaminérgico.
Un estudio de las universidades de las Islas Baleares y de Zaragoza ha analizado las diferencias de género en la prevalencia de los trastornos mentales en atención primaria durante la crisis en España. Los resultados indican que la salud mental de los hombres se resiente más que la de las mujeres en épocas de crisis. La explicación estaría relacionada con los diferentes roles y posiciones sociales que han asumido ambos sexos.
Las habilidades visoespaciales mejoran si se entrenan, según una investigación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. En el estudio no se apreciaron diferencias significativas entre chicas y chicos. Las tecnologías actuales, especialmente los videojuegos y el uso de smartphones, podrían estar jugando un papel relevante al respecto, según los autores.
El sistema de recompensa cerebral de las personas obesas muestra una mayor activación ante un estímulo de comida que ante una recompensa económica, según un estudio de la Universidad de Granada que ha empleado técnicas de resonancia magnética.
No todo el mundo maneja igual sus estados de ánimo. Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid ha comprobado que las personas extrovertidas que se sienten bien tratan de mejorar aún más su estado de ánimo, al contrario que las introvertidas, más conformistas.
Cada vez que nos permitimos decir una pequeña falsedad, nuestro cerebro se hace insensible a las emociones negativas que genera la falta de sinceridad. Así es como la repetición de esta conducta anima a engañar más aún en el futuro, según una investigación llevada a cabo en la University College de Londres.
Aunque demos por hecho que cualquier humano sobre la faz de la tierra es capaz de reconocer en un rostro el miedo o la amenaza, posiblemente esta idea, aceptada desde los años 60, esté equivocada. Un equipo científico, en el que participa la Universidad Autónoma de Madrid, ha analizado las reacciones de adolescentes de España y de una isla de Oceanía ante diferentes caras. Su trabajo prueba que no todos identificamos las mismas emociones.
Investigadoras de la Universidad de Sevilla han analizado los riesgos y el daño emocional de la conducta sexual cibernética en la adolescencia. Los resultados revelan que las actividades más frecuentes son el intercambios de mensajes e imágenes con contenido sexual visual y verbal. Las chicas perciben como más molestos estos comportamientos que los chicos.
La depresión, el sufrimiento y los problemas sociales que padecen los transexuales son causados, en su mayor parte, por el rechazo social y la violencia hacia estas personas, según ha concluido un estudio de campo publicado en The Lancet Psychiatry. La investigación apoya que para reducir el estigma es necesario eliminar la identidad transgénero de la clasificación de trastorno mental.