Determinados rasgos de la personalidad como la pereza, la prudencia o la impaciencia pueden imitarse de forma inconsciente al asumir, erróneamente, que forman parte de nuestro propio comportamiento, según un estudio de investigadores franceses. El trabajo indica que las personas tienden a modificar sus actitudes para que sean similares a las del entorno que les rodea.
Un estudio de universidades españolas y de Chile indica que las personas sin techo creen que la población domiciliada tiene una imagen peor de su grupo que la que esta población dice que tiene, lo que puede tener consecuencias negativas en sus procesos de inclusión social.
Hasta ahora jugar a videojuegos violentos solía asociarse con comportamientos antisociales, mayor agresividad y menor empatía. Pero un nuevo estudio, que ha utilizado imágenes de resonancia magnética en jugadores a largo plazo, revela que los usuarios tienen la misma respuesta neural ante imágenes emocionalmente provocativas que los no jugadores.
No todos los contenidos se transmiten de la misma forma por las redes sociales y nuestro cerebro influye en la decisión de compartir o no un artículo en internet. Una investigación de la Universidad de Pensilvania ha detectado las claves para predecir la viralidad de un contenido en la red según la actividad cerebral del lector.
El cerebro de las personas mayores conserva cierta plasticidad, según sugiere un nuevo estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. El trabajo, realizado con ancianos de un centro de mayores, ha demostrado la eficacia de la intervención con videojuegos en este colectivo para mejorar el rendimiento en distintas funciones cognitivas que tienden a deteriorarse con la edad.
Los bebés de familias con menos recursos económicos y un menor nivel educativo presentan un funcionamiento más inmaduro y una menor capacidad para detectar errores. Así concluye una nueva investigación española que advierte de la necesidad de paliar las desigualdades educativas y económicas en pos del adecuado desarrollo de los niños.
Un estudio de la Universidad de Granada ha investigado los mecanismos fisiológicos del amor. Según sus conclusiones, la ‘taquicardia afectiva’ –una deceleración seguida de un gran aumento de la frecuencia cardíaca–, la activación del músculo facial cigomático –responsable de la sonrisa– o un aumento de la actividad cerebral al contemplar la imagen de la persona amada, son algunos de sus patrones.
Para optar a un Óscar lo mejor es ser un actor estadounidense que actúe en una película en la que se refleje la cultura de ese país. Esta es una de las conclusiones de un estudio realizado por investigadores de Psicología de la Universidad de Queensland, en Australia, que indica cómo el reconocimiento creativo se ve reforzado por la identidad social compartida entre los que premian y los premiados.
Una relación fuerte y sana entre los bebés y sus cuidadores es imprescindible en la evolución de cualquier criatura. Los partidarios de la ‘maternidad natural’ promueven tres prácticas para afianzarla: el colecho, la lactancia y el porteo. Sin embargo, sus reglas no son ni necesarias ni suficientes, según la ciencia que estudia el desarrollo del niño. El vínculo seguro se consigue respondiendo a sus necesidades físicas y emocionales y, para eso, no valen tres trucos.
A una edad tan temprana como los seis años, las niñas se vuelven menos propensas a asociar la brillantez intelectual con su propio sexo y tienden a rehuir las actividades que se cree son para niños ‘muy inteligentes’, indica un estudio de tres universidades estadounidenses. Los investigadores advierten que se trata de una tendencia preocupante, ya que las aspiraciones profesionales de las mujeres se ven moldeadas por los estereotipos sociales de género.