Una simulación computacional revela que unas diminutas estructuras nanoscópicas presentes en la cobertura corporal de estos reptiles pueden atrapar aire y crear una capa protectora que limita la evaporación.
El Instituto de Tecnología Cerámica de la Universidad Jaume I de Castellón colabora con el Max Planck Institute (Alemania) en el desarrollo de proyectos conjuntos en el ámbito de la biotecnología aplicada a nuevos usos de la cerámica.