Un nuevo análisis de mediciones recopiladas entre 1950 y 2025 revela que estos cambios se extienden bajo la superficie. El fenómeno se intensifica especialmente en el Adriático, donde las aguas que se hunden son hoy más cálidas y saladas, con posibles consecuencias para la circulación y la vida del fondo marino.
Hasta ahora se pensaba que el deshielo en el sur durante el periodo glacial, hace entre 30.000 y 60.000 años, coincidía con subidas del Mediterráneo. Esta teoría, muy aceptada en su campo, puede 'darse la vuelta' gracias a una nueva investigación internacional en la que participa el Grupo de Geociencias Oceánicas de la Universidad de Salamanca.