El hallazgo aporta una evidencia poco común sobre la circulación de objetos de prestigio ligados al Muro de Adriano y a los soldados destinados en sus confines. La ‘copa de Berlanga’ es una de las cinco piezas conocidas hasta ahora con decoración alusiva a esta frontera imperial y la única que conserva inscripciones de sus fuertes orientales.
Antes de la peste bubónica que asoló la Europa del siglo XIV, la primera gran epidemia de peste fue la plaga de Justiniano, que a lo largo de los siglos VI y VII acabó con 50 millones de personas en todo el mundo. Investigadores de varios centros alemanes han estudiado el alcance de la bacteria que la causó a través de seis de sus víctimas halladas cerca de Múnich.