La madrugada del 28 de septiembre se producirá un eclipse lunar total, cuando la Tierra se interponga entre el Sol y nuestro satélite, que se oscurecerá y enrojecerá durante unas horas. El fenómeno servirá a los científicos para analizar mejor los impactos que se producen en la superficie de la Luna.
El próximo eclipse lunar ayudará a investigar los impactos en la Luna/ IAA-CSIC
Hace años que se buscaba al gas responsable de las explosiones de lava que, en el pasado, se produjeron en la Luna, y que dejaron su huella en el vidrio volcánico que aparece en su superficie. Tras analizar las 'burbujas' del interior de las rocas lunares recogidas por las misiones Apolo, parece que el monóxido de carbono es el gas responsable del fenómeno, muy parecido a las ‘fuentes de fuego’ de los volcanes hawaianos.
Las condiciones de 2015 serán especialmente favorables para disfrutar de la lluvia de estrellas de las perseidas, uno de los espectáculos astronómicos de las noches de verano del hemisferio norte. En esta ocasión el Instituto de Astrofísica de Andalucía y la Universidad de Huelva también analizarán las partículas del cometa Swift-Tuttle que origina el fenómeno, así como sus impactos en la Luna.
Capa nubosa alrededor de la Luna. También aparece en la ilustración la trayectoria realizada por la nave espacial LADEE. / Daniel Morgan y Jamey Szalay
El 3 de junio de 1965, Edward White da el primer paseo espacial estadounidense. / Waterbeard
Ilustración de dos planetas (uno de ellos la Tierra) en una colisión que conduce a la formación de la Luna. / Hagai Perets
Una de las teorías más aceptadas sobre la formación de la Luna es que se creó por la colisión de nuestro planeta con otro menor. De ser cierto, los materiales de nuestro satélite deberían ser semejantes a los del ‘impactador’, pero no es así, y se parecen mucho a los de la Tierra. Una posible explicación es que la composición de los dos planetas fuera similar, según plantea un estudio esta semana en la revista Nature.