Un grupo de investigación de la Universidad de Huelva diseñará cartas arqueológicas de asentamientos romanos de las localidades de Aroche, Huelva y Niebla- para que las administarciones gestionen este rico patrimonio histórico y analicen su estado de conservación y posibles soluciones de protección.
Las antiguas tumbas de Roma son el hábitat de dos especies de bacterias desconocidas hasta ahora y cuyo descubrimiento podría ayudar a salvaguardar el patrimonio cultural romano. Las condiciones específicas de las catacumbas dieron lugar a la evolución de dos especies únicas que son capaces de producir moléculas útiles como enzimas y antibióticos, según un trabajo de la Universidad de Messina publicado en el número de septiembre del International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology.