Chips y algoritmos bioinspirados replican comportamientos de insectos y otros animales para desarrollar robots más autónomos, eficientes y sostenibles. Investigadores y empresas exploran cómo la computación de arquitectura neuronal permite avances en percepción, navegación y control del movimiento.
Utilizando finas capas de óxido de cobalto, investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona han logrado emular las sinapsis biológicas y las capacidades neuromórficas del aprendizaje. El experimento, realizado en el sincrotrón ALBA, supone un nuevo paso hacia los ordenadores inspirados en el cerebro.