Los humanos descubrieron el fuego hace entre 400.000 y un millón de años. Sus llamas fueron usadas para cocinar alimentos, defenderse de depredadores e iluminar la oscuridad. Ahora, un estudio con bosquimanos del Kalahari, en África, dice que las historias contadas al calor del fuego sirvieron también para hacer evolucionar el pensamiento humano, al reforzar las tradiciones sociales y cultivar la imaginación.
Bosquimanos ǃKung del Kalahari que han sido objeto de la investigación antropológica. / Polly Wiessner
Una amplia revisión de estudios sobre la moral de primates y otros animales prueba que las especies cuyos individuos cooperan entre sí son muy sensibles ante las desigualdades. Los monos capuchinos, por ejemplo, se rebelan cuando reciben un premio menos sabroso que el del compañero. Solo los humanos y algunos primates, como los chimpancés, somos capaces de quejarnos si el reparto es injusto para el prójimo; y lo hacemos para evitar futuros conflictos.
Cráneo de mujer del yacimiento de Kanaljorden en Motala (Suecia), excavado entre 2009 y 2013. / Fredrik Hallgren.
Los orígenes de los habitantes actuales de Europa se remontan a tres poblaciones humanas ancestrales: cazadores-recolectores, primeros agricultores, y a una tercera población no descrita hasta ahora, según un artículo que publica la revista Nature en portada y en el que han participado las universidades Pompeu Fabra y de Santiago de Compostela.
Los rostros de las personas son muy diferentes entre sí, mucho más que los de de la mayoría de los animales. Esta diversidad es el resultado de la presión evolutiva para que cada individuo sea fácilmente reconocible dentro de un grupo complejo y evitar así el caos social, según un estudio de la Universidad de California en Berkeley (EE UU).
Cráneos de hiena rallada y jaguar europeo. / Jesús Rodríguez / CENIEH
Un trabajo de investigadores españoles revela que la discontinuidad de la presencia de homínidos en los yacimientos de Atapuerca (Burgos) hace 600.000 años pudo deberse a la competencia con carnívoros como el jaguar y la hiena. Los científicos han desarrollado un modelo matemático que estima los recursos cárnicos que podían obtenerse de los herbívoros y simular su distribución entre depredadores y carroñeros.
Investigadores españoles han hecho un experimento con niños y adultos para medir su actitud colaborativa a través de juegos. El estudio revela que los jóvenes de 10 a 16 años son los más volubles y su conducta se ve muy influida por lo que hagan los demás; mientras que los mayores de 66 años son los que más colaboran. Las conclusiones son útiles para crear estrategias de trabajo en equipo entre adolescentes.
Un equipo internacional con participación de la UNED ha llevado a cabo nuevos análisis en el yacimiento de Jarama VI (Guadalajara). Los resultados corroboran que la ocupación neandertal del abrigo rocoso es 20.000 años más antigua de lo que se pensaba –con 50.000 años de antigüedad–.