La creciente atención hacia la menopausia convive con un mercado que ofrece soluciones sin siempre apoyarse en evidencia sólida. En un escenario donde el marketing se adelanta al conocimiento, el verdadero empoderamiento pasa por información rigurosa y apoyos públicos capaces de situar esta etapa como un asunto de salud colectiva, más allá del consumo.