Los árboles urbanos funcionan como infraestructuras ecológicas, ya que filtran contaminantes, reducen la temperatura mediante sombra y evapotranspiración, y regulan la escorrentía. De esta forma contribuyen a la salud y el confort de la población. Consciente de su valor, el Real Betis Balompié estrenó una camiseta hecha con pieles de naranja, uniendo fútbol y concienciación sobre el arbolado urbano.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Girona han utilizado las fibras que se recogen tras podar los naranjos para fabricar unas placas aislantes del ruido. El resultado mejora el aislamiento acústico hasta en un 150% respecto a otros materiales convencionales.