Las interfaces cerebro-máquina permiten a pacientes con movilidad o comunicación limitada interactuar con su entorno solo con su intención mental. Nuestro país está avanzando en la investigación y el desarrollo de estas tecnologías que combinan innovación clínica y aplicaciones prácticas en la vida cotidiana.
El neurobiólogo madrileño advierte que la capacidad de descifrar la mente humana está cada vez más cerca y urge a definir normas éticas globales. En España se trabaja en propuestas legislativas y en un centro especializado para abordar reto.