Desde principios de octubre, el servicio de Neonatología del Hospital Clínic de Barcelona abre sus puertas las 24 horas del día a familiares que pueden ayudar y contribuir a un mejor desarrollo de los bebés prematuros. El objetivo es potenciar el vínculo entre los neonatos y las personas de su entorno más cercano, y obtener resultados más favorables en el desarrollo neurológico del bebé.
Una investigación sugiere que los bebés muy prematuros, nacidos entre las 28 y las 31 semanas, podrían beneficiarse de los abrazos de su madre (en los que hay contacto piel con piel) antes y después de ser sometidos a procesos dolorosos como la punción del talón. El estudio aparece publicado hoy en la revista BMC Pediatrics.