El incremento del índice de masa corporal (IMC) durante la mediana edad puede conducir a un riesgo considerablemente mayor de sufrir cáncer de mama tras la menopausia, según los resultados de un estudio presentado en la 101ª reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés), celebrada del 17 al 21 de abril en Washington.
Aproximadamente el 1,2% de la población española está en tratamiento con anticoagulantes orales. Durante el inicio de la anticoagulación las complicaciones son frecuentes y pueden ser mortales o muy discapacitantes, como la hemorragia cerebral o accidentes cerebro-vasculares. Ahora, investigadores españoles han conseguido minimizar el riesgo de estos medicamentos.
Varios investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid estudian la influencia que los distintos factores asociados al riesgo percibidos por el consumidor ejercen sobre el acto de compra de un medicamento genérico.
Las personas que han fumado durante 40 años o más presentan un 46% menos de probabilidades de desarrollar párkinson.
Investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) han analizado por primera vez todas las noticias publicadas en el diario La Vanguardia entre 1982 y 2007, y vinculadas a riesgos naturales, cambio climático y desarrollo sostenible. Durante 25 años la prensa dedica más titulares a incendios forestales y sequías, aún cuando las inundaciones son más frecuentes y generan más daños.
Un equipo de investigadores españoles ha medido la degradación del suelo del planeta a partir del Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una metodología científica que analiza el impacto ambiental de las actividades humanas en el que por primera vez se incluyen indicadores de desertificación. Los resultados demuestran que el 38% del mundo son zonas áridas en riesgo de desertificación.
El río Guadalquivir a su paso por Sevilla, una de las zonas con mayor riesgo de desertificación en España.
Investigadores españoles y franceses han determinado la edad, la distribución, el volumen y la geoquímica de los volcanes de Gran Canaria durante el Holoceno, desde hace 11.000 años, para establecer un mapa de peligrosidad volcánica de la isla. El estudio demuestra que el área de mayor actividad volcánica es una de las zonas más pobladas del noreste de la isla, que en el periodo analizado ha sufrido 24 erupciones.