Tres profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla han desarrollado y patentado un nuevo sistema para el acondicionamiento bioclimático de edificios a través de jardines verticales y techos verdes. El sistema tiene como objetivo reducir el consumo energético producido por las instalaciones de climatización y ventilación de los edificios, y retiene además partículas exteriores que pueden producir alergias y gases contaminantes nocivos para la salud.
Debido a los efectos del cambio climático, algunas poblaciones de salmón rojo del río Fraser (al suroeste de Canadá) podrían desaparecer por el aumento de la temperatura del agua al que no están acostumbrados. Sin embargo, otras, como los denominados “superpeces”, podrían verse menos afectadas. Así lo revelan, esta semana en la revista Science, investigadores de la Universidad de Columbia Británica (Canadá).
Un equipo internacional de científicos ha descubierto la pareja de enanas marrones con menor temperatura registrada hasta el momento. Los expertos consideran que este sistema doble, de unos 100 grados Celsius, se parece más a los planetas gigantes que a otras enanas de este tipo.
Un estudio internacional, con participación española, ha demostrado que la ola de calor que afectó a Europa en el verano de 2010 fue más cálida e intensa que la de 2003. La investigación señala que grandes olas de calor como la de 2010 podrían volver a ocurrir a partir de 2050 e incrementar su frecuencia hacia finales de siglo como consecuencia del calentamiento global.
Pinsapos, abetos comunes, encinas, robles albar y alcornoques son las especies que más sufrirán los efectos del aumento de temperaturas. A esto se añade la situación de los vertebrados, que verán su territorio aún más reducido a finales de siglo. Los datos se desprenden de un estudio sobre los efectos del cambio climático en la biodiversidad española presentado hoy en Madrid.
Nuevos cambios en la temperatura global podrían provocar la reorganización de la vegetación de esta zona de la selva amazónica.
El cambio climático de hace 300.000 millones de años influyó en los bosques del este de los Andes, en la selva amazónica. Según un estudio internacional que se publica hoy en Science, la temperatura sería el principal modulador de esta vegetación.
Durante la hibernación, la temperatura corporal de los osos negros sólo desciende 5 ó 6ºC. Foto: Øivind Tøien/Institute of Arctic Biology/University of Alaska Fairbanks.
El sistema de drenaje interno de la capa de hielo que cubre Groenlandia evita que se acelere el flujo hacia los océanos durante los veranos calurosos. Así lo revela una investigación europea publicada hoy en Nature. Sin embargo, los científicos niegan que la región helada esté “a salvo” del cambio climático.