Un estudio con participación española ha desarrollado un sistema que, gracias a un nuevo método de cálculo, tarda solo 15 minutos en registrar las variaciones en la corteza terrestre y estimar dónde se va a producir la erupción de un volcán. El modelo ha sido probado ya con los datos del estallido del Etna (Italia) en 2008 y podría ayudar a la toma rápida de decisiones en situaciones de crisis.
La explosión del volcán Santa Helena fue una de las peores del s. XX / Sinc
El Observatorio HAWC estudia los rayos gamma desde las faldas del volcán Sierra Negra de México. / J.A. Martínez Castro
En la imagen erupción del volcán Villarrica, a unos 750 kilómetros al sur de Santiago de Chile. / Efe
Tras la erupción del volcán submarino de El Hierro en las islas Canarias, el ecosistema marino se vio alterado por una perturbación significativa en las propiedades físico-químicas del agua. Un estudio, publicado en PLoS ONE, demuestra que, durante los tres meses siguientes a la erupción, la biodiversidad en el agua se redujo pero la comunidad bacteriana aumentó de actividad y abundancia produciendo un cambio en la composición de las especies.