Consuelo Cid, profesora de la Universidad de Alcalá de Henares, coordina el Servicio Nacional de Meteorología Espacial. / SINC
Ratios D/H en distintos cuerpos del sistema solar. / ESA
El Observatorio de Calar Alto (CAHA, MPG-CSIC) ha probado un innovador dispositivo óptico denominado 'peine de luz' desarrollado en Alemania por el Instituto Leibniz de Astrofísica y el centro innoFSPEC. Este instrumento permite mejorar la calibración de los espectrógrafos, gracias a los que se conocen la composición, la temperatura o la rotación de los objetos celestes.
Fotos reales del monte Sharp y las rocas estratificadas observadas por Curiosity, junto a ilustraciones de cómo pudo ser el antiguo lago marciano y un modelo q para explicar la formación del monte. / NASA/JPL-Caltech/ESA/DLR/FU Berlin/MSSS
La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) ha lanzado hoy la sonda Hayabusa 2 desde el centro espacial de Tanegashima, al suroeste del país. La nave recorrerá 300 millones de kilómetros para posarse en un asteroide llamado 1999 JU3, recoger muestras y traerlas de vuelta a la Tierra en 2020. Los resultados ofrecerán nuevos datos sobre el origen del sistema solar y la vida en la Tierra.
La luz intermitente que emiten los púlsares, los relojes más precisos del universo, sirve a los científicos para verificar la teoría de la relatividad de Einstein, sobre todo cuando estos objetos se emparejan con otra estrella de neutrones o una enana blanca e interfiere su gravedad. Pero esta teoría se podría analizar mucho mejor si se encontrara un púlsar con un agujero negro, salvo en dos casos puntuales, según informan investigadores de España y la India.
Descubrir un pulsar orbitando un agujero negro podría ser el ‘santo grial’ para testear la gravedad. / SKA Organisation/Swinburne Astronomy Productions
Plásmidos de ADN sujetos al exterior de un cohete pueden sobrevivir al lanzamiento y al vuelo espacial. / Adrian Mettauer
Representación artística del sistema MY Cam. Las proporciones entre las componentes reflejan los resultados del análisis. Las estrellas están deformadas por su rapidísima rotación y la atracción gravitatoria de la compañera. / Javier Lorenzo (Universidad de Alicante)
Un estudio sobre el sistema binario MY Camelopardalis demuestra que las estrellas más masivas se forman por fusión de otras más pequeñas, como ya predecían los modelos teórico. Las observaciones las han efectuado investigadores profesionales de la Universidad de Alicante, el Centro de Astrobiología y el Instituto de Astrofísica de Canarias, junto a astrónomos aficionados.