Hace un año los científicos impactaron en dos fases el satélite LCROSS contra un oscuro cráter de la Luna, e instantes después el orbitador LRO tomó datos del material eyectado tras el choque. Esta semana se publican en Science los resultados del experimento, que revela la presencia de hasta un 5,6% de agua helada, así como mercurio, hidrógeno y otras sustancias volátiles en el interior del cráter.
Mapa de temperaturas facilitado por el orbitador LRO de la región polar sur de la Luna. Se señala donde impacto el satélite LCROSS.
En octubre de 2000 la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Centro Nacional Francés de Estudios Espaciales (CNES) crearon la Carta Internacional ‘Espacio y Grandes Catástrofes’. Ahora, cuando se celebra su décimo aniversario, cuenta ya con 11 miembros. A lo largo de estos diez años la Carta ha facilitado a los equipos de rescate y ayuda humanitaria las observaciones de los satélites en más de 300 áreas afectadas por terremotos, huracanes, ciclones, inundaciones e incendios de todo el mundo.
Un equipo de investigadores coordinados desde el Observatorio Astronómico de Paris (Francia) publica hoy en Nature los detalles del objeto astronómico más lejano confirmado hasta ahora, la galaxia UDFy-38135539, como ya sugerían algunas imágenes del telescopio Hubble. Los autores informan que su luz se emitió hace más de 13 mil millones de años, y que esta galaxia presenta un desplazamiento hacia el rojo (redshif, en inglés) récord de 8,6. UDFy-38135539 también es de interés por ser un faro de la "época de reionización" del Universo temprano.
El vertido de petróleo en el Golfo de México no pudo ocurrir en peor momento para el atún rojo, entre abril y mayo, justo su temporada de mayor actividad reproductiva. Así lo confirman las imágenes captadas durante la catástrofe por los satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la NASA, que están ayudando a comprender mejor el impacto que tuvo la mancha de crudo sobre esta especie protegida.
Imagen del Campo Ultraprofundo del Hubble y detalle ampliado en infrarrojo cercano de la galaxia UDFy-38135539.
Imágen de NGC 6210 ofrecida por el telescopio espacial Hubble.
Monte Olimpo de Marte captado desde el orbitador Mars Express, una de las muchas imágenes disponibles en la web de la ESA.
Hasta ahora se pensaba que todos los magnetares, estrellas de neutrones que emiten rayos X y gamma, presentaban un campo magnético muy alto, pero no siempre es así, según un estudio internacional liderado desde el Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC) y que hoy publica Science. Los investigadores han encontrado que el magnetar SGR 0418+5729 tiene un campo magnético mucho más pequeño que el resto, lo que obliga a revisar los modelos sobre el origen y evolución de los magnetares.
Un equipo de astrónomos europeos, liderados desde el Osservatorio Astrofisico di Arcetri (Italia), han encontrado por primera vez una evidencia directa de que las galaxias jóvenes pueden crecer succionando el gas frío que hay a su alrededor y usarlo como combustible para la formación de muchas estrellas nuevas. El hallazgo, que hoy se publica en Nature, ha sido posible gracias a las nuevas observaciones del telescopio VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile.