El gasto energético de los elefantes condicionó la ruta de Aníbal por los Alpes

Tras asediar la ciudad de Sagunto, situada en la actual provincia de Valencia, el general cartaginés sorprendió a los romanos en su propio territorio al desplazar sus tropas hacia la capital de Italia. La ruta que escogió para cruzar la cordillera alpina es un misterio para los historiadores, pero un nuevo estudio aporta argumentos a favor del camino Col de la Traversette.

cuadro de Turner
Aníbal cruzando los Alpes. / J.M Turner (Wikipedia)

Una de los viajes más emblemáticos de la antigüedad fue el protagonizado por el general cartaginés Aníbal, quién en el 218 a. C partió de la península ibérica hacia Roma a través de los Pirineos y los Alpes con un ejército de 46 000 mil hombres, 7 000 caballos y 37 elefantes. Hoy el debate sigue vivo entre los historiadores respecto a la ruta alpina que decidió elegir y que daría comienzo a la Segunda guerra púnica.  

Un estudio, publicado esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences, arroja luz sobre el recorrido más probable que siguió Aníbal durante su hazaña. Tras evaluar el consumo del viaje, los expertos analizaron las demandas energéticas de las tropas y los elefantes de guerra. 

Al minimizar los costes energéticos, el general aumentó las capacidades y expectativas de su hazaña 

Emilio Berti, coautor e investigador de la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania).

Los resultados respaldan que Col de la Traversette fue una opción más probable que Col du Clapier, la antigua mejor candidata. Según explica a SINC Emilio Berti, coautor e investigador de la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania), la elección de la ruta fue esencial, ya que influyó en la supervivencia directa de los hombres y animales que componían este ejército.

“Al minimizar los costes energéticos, el general aumentó las capacidades y expectativas de su hazaña”, añade el investigador. “Incluso sin disponer de cifras exactas, el gasto energético de cada camino pudo proporcionar información esencial que influyera en las decisiones del militar. Si hubiera dispuesto de dicha información –lo cual nos parece razonable para la época–, habría elegido la ruta de Traversette”.  

Coste energético según la ruta

Para saberlo, los investigadores estimaron el coste energético de todas las posibles rutas alpinas y emplearon métodos de modelización con elefantes africanos actuales en función de su masa corporal y la pendiente del terreno.

Los hallazgos sugieren que Col de la Traversette fue la ruta más eficiente al representar un coste total de 5,42 terajulios. En segundo lugar, el camino del Col de Montgenèvre supuso un gasto de 6,02 terajulios, Col du Clapier de 6,28 TJ y, finalmente, Col du Mont Cenis de 6,45 TJ. Esto significa que, en comparación con la primera opción, Montgenèvre, Clapier y du Mont Cenis habrían requerido un 11, un 16 y un 19 % más de energía para el ejército, respectivamente.

Mientras que un hombre sano tiene entre un 10 y un 20 % de grasa corporal, el elefante posee un 35 %

Emilio Berti, coautor e investigador de la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania).

Además, los expertos advierten del reto biológico que supuso el desplazamiento a través de estas montañas. Mediante Traversette, los hombres perdieron el 19 % de sus reservas de grasa, lo que explicó su elevada mortalidad durante la travesía. Sin embargo, el modelo sugiere que a los elefantes les fue mejor y que solo perdieron el 4 % de sus reservas, un hallazgo que revela por qué la mayoría de ellos sobrevivieron.

Los elefantes tienen una mayor proporción de grasa corporal en comparación con los humanos. “Mientras que un hombre sano tiene entre un 10 y un 20 % de grasa corporal, el elefante posee un 35 %”, informa Berti. “Estos animales pudieron perder más grasa en peso total (kg), pero una proporción menor de ese porcentaje de grasa corporal. Esto implica que dispusieron de amplias reservas de energía durante la travesía de los Alpes y después de ella, mientras que los hombres tuvieron que utilizar una cantidad grande de sus reservas solo para cruzar la cordillera”, expone.

Elefantes trepando por las pozas rocosas de la Reserva Nacional de Samburu / Robbie Labanowski.

Elefantes trepando por las pozas rocosas de la Reserva Nacional de Samburu / Robbie Labanowski.

El estudio muestra cómo la ecología del movimiento ofrece nuevas perspectivas sobre la toma de decisiones de Aníbal y de cómo una investigación más interdisciplinar ayuda a estudiar acontecimientos históricos a través de métodos analíticos modernos.

“Aníbal no tuvo forma de calcular los costes energéticos de su viaje, pero debía poseer una idea razonable sobre las necesidades y capacidades de los elefantes”, explica el investigador. “El general pudo haberse basado en conocimientos previos, ya que los cartagineses utilizaban elefantes mucho antes de la Segunda guerra púnica. Además, los cornacas–o cuidadores de elefantes –conocían muy bien a estos animales y sus facultades biomecánicas”, asume Berti.

Elefantes en los Alpes

Estos grandes mamíferos tuvieron una función estratégica durante la travesía al ayudar a Aníbal a reclutar celtas en el norte de Italia. Según informa el investigador, estos pueblos ya eran hostiles contra Roma y Aníbal sabía que tendría ventaja frente a los romanos si lograba crear un frente unido con los celtas.

El papel bélico de los elefantes fue secundario, aunque se sabe que estos animales asustan a los caballos y, por lo tanto, son efectivos contra la caballería. Sin embargo, el experto advierte de que no fueron muy útiles contra los romanos –que lo apostaban todo a la infantería pesada– y no está seguro de hasta qué punto el general tuvo previsto usarlos como arma en el campo de batalla.

Los elefantes son animales muy robustos y no paran de sorprenderme por su capacidad de adaptación y fuerza

Emilio Berti, coautor e investigador de la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania).

Sobre el cambio de ambiente y ecosistema, “los elefantes son animales muy robustos y no paran de sorprenderme por su capacidad de adaptación y fuerza”, expresa Berti. “No pueden sobrevivir en un clima como los Alpes durante mucho tiempo, pero podrían sorprendernos a todos con su capacidad para adaptarse a condiciones nuevas y adversas", concluye el investigador.

Este análisis no elimina la ambigüedad existente sobre la ruta elegida por el cartaginés pero añade argumentos a favor del camino de Traversette. Además, todavía no está claro por qué Aníbal utilizó elefantes durante las guerras púnicas.

Cabe la posibilidad de que fuera un elemento táctico que sorprendiera a los romanos durante las primeras batallas, que infundieran temor o ayudaran a reclutar celtas del norte itálico para que se unieran al conflicto. Hacen falta más investigaciones para resolver este debate histórico.

Referencia:

Berti. E. et al. Energy costs of Hannibal’s alpine crossing. PNAS 2026.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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