¿Qué se sabe sobre el asteroide 2024 YP4 que podría impactar contra la Luna en 2032?

Fue descubierto el 27 de diciembre de 2024 gracias al telescopio del Sistema de Alerta de Impactos Terrestres de Asteroides en Chile y mide entre 53 y 67 metros de diámetro. Las últimas observaciones revelan que la probabilidad de colisión contra el satélite es del 4 %. 

Imagen de la Luna
El monitoreo en busca de objetos que puedan golpear contra la Luna será cada vez más importante. / Freepik

El asteroide 2024 YP4 podría impactar contra la Luna en diciembre de 2032, aunque es extremadamente improbable, según informa la Agencia Espacial Europea (ESA).

Concretamente, las últimas observaciones apuntan a que existe un 4 % de posibilidades de que colisione contra el satélite natural e investigaciones previas ya descartaron un impacto contra la Tierra en marzo del año pasado. 

Investigaciones previas ya descartaron un impacto de este asteroide contra la Tierra en marzo del año pasado

Según afirma el jefe de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA, Richard Moissi, un impacto lunar de ese calibre es un evento muy raro, y nadie sabría cuáles serían los efectos exactos. “La colisión podría verse desde la Tierra, por lo que los científicos estarían muy entusiasmados con la posibilidad de analizarlo”, cuenta el experto.

Respuesta planetaria internacional

El asteroide posee entre 53 y 67 metros de diámetro y fue descubierto el 27 de diciembre de 2024 gracias al telescopio del Sistema de Alerta de Último Impacto Terrestre de Asteroides –ATLAS en inglés– en Río Hurtado, Chile. 

El bólido posee entre 53 y 67 metros de diámetro y fue descubierto el 27 de diciembre de 2024

Poco después de su hallazgo, los sistemas automáticos determinaron que dicho objeto contaba con un 3 % de probabilidades de impactar contra la Tierra en 2034, lo que causaría graves daños. Como resultado, 2024 YP4 se posicionó en la lista de asteroides peligrosos de la ESA y captó la atención de todo el mundo al convertirse en el primer objeto espacial en desencadenar una respuesta planetaria internacional. 

Las últimas observaciones, realizadas con el Telescopio espacial James Webb, permitieron medir con precisión su trayectoria alrededor del sol y en marzo de 2025 descartaron un posible impacto terrestre. 

Desde el lado diurno de la Tierra

El asteroide fue descubierto dos días después de que atravesara su posición más cercana a la Tierra. No se detectó porque se acercó desde el lado diurno del planeta, es decir desde una región del cielo oculta por la luz del Sol.

Esta parte del cielo está oculta a la mirada de telescopios ópticos terrestres y representa un ángulo muerto para los sistemas de alerta de asteroides.

Un precedente de este punto ciego se vio el 15 de febrero de 2013, cuando el meteoro Chelyabinsk, un asteroide de 20 metros y 13 000 toneladas, atravesó la atmósfera sobre los Montes Urales (Rusia) a mediodía. La explosión dañó miles de edificios, y aproximadamente 1 500 personas resultaron heridas por fragmentos de vidrio.

Volverán a estudiarlo en 2028

Actualmente, 2024 YP4 se encuentra muy lejos como para analizarlo con detalle, por lo que la probabilidad de impacto no cambiará hasta que pueda volver a estudiarse en junio de 2028 o se abra una ventana de observación con el telescopio James Webb.

Cuando pueda verse otra vez, se realizarán nuevas investigaciones y no pasará mucho tiempo hasta que los astrónomos determinen si finalmente el asteroide golpeará la Luna, añaden desde la institución europea. 

Los objetos pequeños pueden representar un peligro significativo para los astronautas y la infraestructura lunar

En el caso de que colisione contra el satélite, “dejaría un nuevo cráter en su superficie”, explica Moissi. “Todavía no podemos predecir cuánto material se arrojará al espacio o si alguno de ellos puede llegar a la Tierra”, expresa. 

A medida que la humanidad pretende establecerse en la Luna, el monitoreo en busca de objetos que puedan golpearla será cada vez más relevante.

Los objetos pequeños suelen deteriorarse cuando atraviesan la atmósfera de la Tierra, pero este satélite carece de escudo. De ahí que dichos objetos puedan representar un peligro significativo para los astronautas y la infraestructura lunar, advierten desde la ESA.

Fuente:
ESA
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados