Esta tarde millones de personas alzarán su vista al cielo para compartir un evento astronómico único. Los eclipses totales, ahora recreados artificialmente en el espacio, son muy valiosos para la investigación en física solar.
El fenómeno astronómico provocará una caída temporal de hasta 9,7 gigavatios de generación fotovoltaica en toda Europa, 5 de ellos en España. La coincidencia del evento con el atardecer ayuda, pero la tensión provocada por la sequía en centrales nucleares e hidroeléctricas obliga a los operadores a coordinar reservas extraordinarias de energía.
En tiempos de Jaume I, el Sol y la Luna regalaban el espectáculo mágico de los eclipses solares totales tan solo a las personas con más suerte. En 1239, el monarca fue testigo de un eclipse total de cinco minutos que, años después, mencionó en sus memorias.
Este miércoles millones de visitantes llegarán a España para observar el eclipse total de Sol. Igual que con el mundial de fútbol, compartir este acontecimiento con propios y ajenos despierta una satisfacción mayor y la ciencia nos explica por qué.
La tríada de eclipses de Sol que nos visita entre 2026 y 2028 marcará el 250 aniversario de un precedente histórico: en 1778 el marino y científico Antonio de Ulloa contempló un ocultamiento total desde un navío en alta mar, observando curiosos fenómenos solares y lunares nunca antes descritos, lo que marcó un hito para la ciencia española de la Ilustración.
Observar el sol durante el eclipse no es más peligroso per se que hacerlo en un día normal. Pero hay una diferencia clave: en un día soleado, contemplar directamente al astro rey nos molesta y apartamos la mirada, mientras que durante el eclipse la intensidad luminosa es mucho menor, por lo que nuestro cerebro ordena a nuestra pupila dilatarse para ver mejor.
El aumento de las temperaturas y subida del nivel del mar que provoca el cambio climático serán las primeras amenazas para casi dos tercios de los ecosistemas insulares. De las islas españolas, tres han sido identificadas como puntos críticos de exposición de las 28 estudiadas.
El telescopio solar más grande del mundo registra imágenes en alta resolución de la fotosfera que confirman, por primera vez, la presencia de inestabilidades asociadas al transporte de energía y campos magnéticos.
Los embalses españoles almacenan 39 016 hectómetros cúbicos de agua tras perder 969 en una semana marcada por la escasez de lluvias. Pese al descenso generalizado, las reservas se mantienen por encima de las registradas el año pasado y de la media de la última década.
El Ministerio ha utilizado el Superordenador de La Palma para predecir la corona solar del eclipse. La simulación reproduce con un alto nivel de detalle la estructura de la corona solar que será visible durante la totalidad del fenómeno a lo largo del camino de totalidad.