Cuando millones de personas se reúnen para observar un eclipse, se activan algunos de los circuitos más profundos y antiguos del cerebro humano. Esa mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción no es un capricho cultural, sino un fenómeno biológico con bases bien estudiadas.
Por primera vez, un equipo científico internacional ha cartografiado el entramado de hongos micorrízicos a escala global. Estas redes, que se basan en simbiosis fúngicas con las raíces de las plantas, sustentan la vida vegetal y son esenciales para regular el clima de la Tierra.
Un nuevo estudio ha detectado emisiones significativas de tolueno en encinares mediterráneos, especialmente durante episodios extremos de calor y sequía. Este hallazgo sugiere que el compuesto podría utilizarse como indicador del estado fisiológico de estos ecosistemas.
En los últimos años, al entorno español se han añadido especies de avispas exóticas que llegan por acción voluntaria o involuntaria de los humanos. Las claves de su éxito son que tienen pocos competidores, depredadores y parásitos, y que encuentran los recursos necesarios para aumentar su abundancia y ampliar su distribución.
Un estudio sitúa su nacimiento hace 3,6 millones de años. La hipótesis conecta cambios tectónicos y episodios climáticos con la configuración de uno de los grandes ejes históricos de Asia Occidental.
Más de 130 efectivos continúan trabajando para estabilizar el incendio declarado el domingo en el espacio protegido. La Estación Biológica de Doñana cifra provisionalmente en unas 400 hectáreas la superficie afectada.
Un nuevo método de observación en el gigante gaseoso WASP-94A b logra ver más allá de sus nubes perennes para descubrir que sus mañanas están cubiertas por densas brumas de silicato de magnesio que se evaporan por completo al caer la tarde. Esto resuelve el enigma sobre estas atmósferas extremas.
Un informe de la Organización Meteorológica Mundial señala que en 2025 las comunidades procedentes de estos países se vieron afectadas por graves episodios de calor, sequías, lluvias extremas, ciclones tropicales y el calentamiento de los océanos, lo que agudizó los riesgos a los que se someten los ecosistemas terrestres y marinos.
Un nuevo análisis identifica las lagunas científicas que impiden anticipar con precisión cuándo, cuánto tiempo y con qué violencia despertará un volcán.
Un estudio publicado en Nature Climate Change indica que los micro y nanoplásticos en suspensión, especialmente los de color, pueden contribuir al calentamiento global al absorber más radiación solar de lo previsto. Sus emisiones serían el equivalente al 16,2 % de la contaminación que supone el carbón negro u hollín.